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jueves, 15 de noviembre de 2012

¿Enfadarte con una amiga? - Literatura III

Para enfadarte con tu amiga hace falta que . . .  no sé . . . se haya acostado con tu marido. Y aún así . . . oye, todo se puede hablar . . .


Otra vez palabras ajenas. Cosas leídas en algún momento y que me parecieron sorprendentes, divertidas y que se incorporan a mi "fraseario" particular. Ésta vez se las he cogido prestadas a Sílvia Soler i Guasch, de su libro "39 + 1 ". De hecho voy a poner el párrafo completo:

" Las peleas con las amigas (haced memoria, eran continuas cuando éramos pequeñas: cualquier chorrada era motivo suficiente para decir <ya no soy tu amiga >). Ahora, a todas nos dan pereza las peleas y, no digamos, las reconciliaciones. Para enfadarte con tu amiga hace falta que . . . no sé . . . se haya acostado con tu marido. Y aún así . . . oye, todo se puede hablar . . ."

Yo debía de tener 39 + 3 ó 39 + 4, cuando lo leí y atravesaba situaciones personales complicadas que sobrellevé mucho mejor  con la ayuda de mis amigas. Una de ellas, fue la que me prestó éste libro, así que, nuevamente, gracias Teresa Barrio. 

Las amigas, siempre han ocupado un lugar importante en mi vida, y en mi corazón, pero en determinadas épocas he tenido menos tiempo disponible para disfrutar de su compañía, tanto como hubiera deseado. A veces yo, a veces ellas, sus vidas, la mía, las circunstancias, las distancias . . . , nos han impedido estar más cerca  en muchas ocasiones, pero sabemos que nos queremos desde hace muchos años, y eso no cambia ¿verdad Pilar? 

Algunas se han quedado hibernando, en un rinconcito de mi alma, y hace muchos años que no sé nada de ellas, pero siempre que las recuerdo tengo un sensación cálida y cariñosa. ¿Dónde estás Montserrat Sánchez?

Con algunas de las "hibernantes", he tenido el placer de hablar recientemente, y he vuelto a sentir todo el calor que nuestra amistad desprendía, cuando compartíamos espacios y tiempos, aunque ahora no sea así. Eso va por vosotras, Teresa Encinas, Elisa de Bago, Ana González.

Luego estáis vosotras, las que tantos rollos os habéis tragado, las que me habéis apoyado incondicionalmente, las que me habéis visto sufrir y habéis disfrutado conmigo en mi resurgir, las que me habéis dado siempre, vuestra atención, vuestro cariño, un hombro para llorar, una risa para compartir e incluso una colleja cuando me la he merecido, especialmente en los últimos 7-8 años, que he necesitado todo eso, y algún abrazo que otro (es lo que tiene poner la vida de una patas arriba, que hay que volver a encajarlo todo, y cuesta) Sabéis quienes sois, Teresa, Olga, Macu. Gracias, por ser, y por estar.

Y finalmente, pero no menos importante, en el último año, he decorado mi vida con un ramillete de buenas amigas, con las que compartir salidas, aficiones, fotos, risas, películas, exposiciones, conciertos, paseos, confidencias, charlas, sueños, canciones, vacaciones, proyectos y más adelante seguro que más . . . 
Gracias a todas: Cris, Nati, Liber, Ligia, Arancha, Nuria S, Nuria M, Manoli, Soledad (os he colocado por orden cronológico, según os he ido conociendo).

Muchas de las cosas que hay en mi vida hoy, no serían, o al menos no serían iguales sin vosotras. 


   Gracias



Gracias



 y gracias

Y a Nati, por "prestarme" la foto de de las nubes, dobles gracias...


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Descripciones redundantes - Literatura II


"Era un adolescente egoísta, una descripción redundante dónde las haya"


Hoy, nuevamente, recurro a palabras ajenas. En éste caso son de Harlan Coben, y pertenecen a su obra "Última oportunidad".

Hace mucho que leí éste libro. Me lo prestó mi amiga Teresa Barrio. En esa época, trabajábamos juntas y compartíamos libros, además de un millón de cosas más, que sigo añorando cada día, desde que nuestros destinos laborales separaron nuestros puestos de trabajo, porque nosotras seguimos juntas . . . aunque de otra manera . . .

Por ese entonces, mis hijos eran adolescentes, y me impresionó tanto la frase, que conservo una fotocopia de la página en el cajón de mi mesa. No sé puede decir más con menos palabras . . .

El narrador del libro se refiere a sí mismo, cuando utiliza ésta frase, y lo hace, como yo, mirando atrás desde su edad adulta. Por eso podemos hablar de ello, porque todos los adultos hemos sido previamente adolescentes, y sabemos que eso era así, y porque a lo largo de nuestra vida, hemos tropezado con otros adolescentes, que nos han hecho sentir que eso es así. Y en el futuro toparemos con otros que nos harán sentir que eso será así siempre . . . 

Yo, como tantos otros/as, he salido de la adolescencia hace  bastante tiempo. Y nuestro egoísmo, se ha ido erosionando en el transcurso de nuestra vida: los amigos, las parejas, los hijos, la familia, el trabajo, las obligaciones, las responsabilidades, consiguen que en nuestra lista de prioridades se cuelen muchas cosas antes del "YO", que acaba relegado al final de la página.


Obviamente, no es una erosión lineal. Ni todos estamos hechos del mismo material, ni hemos estado sometidos a los mismos elementos, de manera que, es posible encontrar adolescentes egoístas de 30 años, de 40, de 50 e incluso de más . . .


martes, 11 de septiembre de 2012

¿Propiedad privada? - Literatura I


"No me perteneces. Tan solo me pertenece lo que sientes por mi."


Hoy recurro a palabras ajenas, porque cuando alguien define perfectamente, lo que uno piensa, con la claridad y el estilo con el que lo hace Laura Gallego García, no queda mas que entrecomillar sus palabras antes de escribirlas.

"No veo por qué tienes que amar a una sola persona, si en tu corazón hay espacio para dos. No me perteneces. Tan solo me pertenece lo que sientes por mí. Pero tu puedes sentir otras cosas . . . por otras personas. Los sentimientos son libres y no siguen normas de ninguna clase."

Memorias de Idhun - Laura Gallego García