sábado, 29 de abril de 2017

Celebrar 100

¿Celebrar el qué? La Vida

Tengo un montón de cosas en la cabeza, y de todas me gustaría hablar o escribir, pero no puede ser. 

A veces, siento que todas esas cosas fluyen hacia los aliviaderos y a veces se quedan retenidas contra las compuertas. Es como una cuenca hidrográfica que no siempre gestiono con acierto. En ocasiones siento que me faltará agua en verano, y en otras necesito abrir  y dejar que fluya en pequeñas o grandes cantidades.

Esta es la entrada número 100 que publico en el blog. No son muchas, pero tampoco son pocas, son 56 meses, no tocamos ni a dos por mes, aunque el reparto haya sido desigual. Siempre digo que esto es un placer, que fichar ya ficho en el trabajo y que obligaciones ya tengo muchas . . .  El día que sienta que escribo por obligación, dejaré de hacerlo.

En pocas semanas el blog alcanzará las 20.000 visitas. No son muchas, pero tampoco son pocas, contando con que no tiene ninguna difusión, que sois mi gente los que me leéis y algún que otro despistado. Ni son todos los que están, ni están todos los que son . . . 

Además de las 100 entradas y las 20.000 visitas celebro otro aniversario, el primero de mi proyecto MUJERES, que alumbré el día de la madre del año pasado, aunque se gestó a lo largo de varios meses y se encajó en el canal del parto durante mi "Portugal-2016". 

En estos días mi Facebook me ha recordado muchos momentos de ese viaje, del que me traje muchas fotos, un buen número de ellas de mujeres y una idea que cuajó y vió la luz el pasado 1 de mayo al nombrar y poner sobre la mesa el

El proyecto crece, pero lo hace a un ritmo irregular, con fotos que voy buscando, otras que me encuentro, y algunas otras que ya tenía, porque nada nace de la nada, todo tiene un germen y ahí está la gracia en darle forma a un montón de ideas inconexas, fotos, sensaciones, recuerdos y con ello definir lo que te importa, lo que te preocupa, y en que pilares se sustenta tu vida y tu manera de enfrentar el mundo.

Os mostré algunas de esas MUJERES en la entrada anterior, ahora os presentaré a las que se han ido incorporando a mi galería, aunque ya las conozcáis por mi facebook o mi Flickr, no todos usáis esas plataformas así que aquí van:

Pamplona 10/2015
Braga - Portugal 04/2016
Bom Jesus do Monte - Braga 04/2016
Ponte de Lima - Portugal 04/2016



Ponte de Lima - Portugal 04/2016




Plasencia - Cáceres 08/2016

Plasencia- Cáceres 08/2016


























Madrid 08/20166

Carmona - Cantabria 10/2016

Madrid 11/2016

Madrid 01/2017

Madrid 04/2017

Y para terminar con las celebraciones, una muy especial. Que estéis ahí todos y especialmente todas las MUJERES que formáis parte de mi vida, cualquier día os encontráis aquí, mientras hacéis cosas . . .

domingo, 2 de abril de 2017

Los superpoderes de las mamás

Lucas


En los últimos meses había echado mucho de menos a Lucas. Desde aquel día en que se puso tan malito y mamá le llevó al Hospital su vida no había vuelto a ser la misma. 

Muchas horas en las salas de espera de los hospitales, interminables pruebas en las que además tenía que portarse bien y estar quieto y calladito, muchas noches durmiendo en el Hospital, en aquella cama tan divertida que subía y bajaba apretando un botón, pero en la que no podía tener a Lucas durmiendo a sus pies . . . 

Ir al Hospital era un rollo y más aún cuando se tenía que quedar varios días y cambiar los exámenes del cole, rodeado de compañeros, por aquellos otros que los médicos también llamaban exámenes pero en los que él ni escribía ni decía nada . . . Vivir en el Hospital era un rollo . . .

Mamá se quedaba con él siempre que podía, pero a veces no podía o no la dejaban los médicos, otras veces se iba a casa, y entonces siempre venían otras personas a acompañarle, papá, los abuelos, incluso su primo el mayor con el que siempre le había gustado echar unas canastas, pero Lucas no, a Lucas no le dejaban entrar al Hospital.

Cada vez que le preguntaba a su mamá porqué no podía ver a sus compañeros del cole, ni a sus primos de su edad, ni a la vecina de las coletas del 2º, ni a Lucas, mamá se ponía muy triste y le explicaba que los niños no podían entrar al Hospital porque corrían el riesgo de ponerse malitos, y a Lucas le ocurría lo mismo.

A veces mientras mamá se lo contaba, se quedaba dormido y soñaba con ellos, y los llamaba en sueños, y cuando se despertaba veía a mamá con los ojos tristes y enrojecidos como si estuviera buscando algo más allá de la ventana de su habitación, y así era, un buen día mamá tuvo una idea . . .

Su mamá tenía un superpoder, bueno, en realidad todas las mamás tienen alguno, unas saben cantar hermosas canciones, otras saben escribir cuentos, otras tienen una risa que siempre nos pone de buen humor y otras, saben tejer (#tejeresmisuperpoder) y mientras miraba a las estrellas intentando ver más allá, se le ocurrió: 

- "Voy a hacer un Lucas de lanitas para que pueda acompañar a mi niño en cada hora, en cada examen y en cada prueba, en las largas noches, y en las frías madrugadas, cuando la fiebre le arrebata las mejillas y cuando sonríe al ver su merienda favorita"

Unos días después mamá lo tenía listo, consiguió tejerlo sin que yo la viera, no sé como lo hizo, si siempre estaba conmigo, pero lo hizo, y una tarde en que estaba especialmente desanimado mamá abrió un bolso de colorines y me dijo:



- "Tengo una cosita para ti. Como no siempre puedes estar con el Lucas de pelo, piel y huesos, ahora tendrás otro Lucas, de algodón y lanita para que te haga compañía siempre, en cualquier lugar"


Tendríais que haber visto mi cara cuando desenvolví el paquete y me encontré con mi Lucas ganchillero, me emocioné tanto, que mamá casi se preocupó . . .




Desde entonces Lucas me acompaña a todas partes, tanto que mamá ha tenido que hacerle varios trajes de primavera, verano e invierno, porque de momento, sigo teniendo que pasar muchos ratos en el Hospital, pero hasta los médicos dicen que me salen mejor los exámenes desde que sonrío más, y que si sigo así, pronto, muy pronto podré ver al Lucas de pelo, que está en casa de los abuelos mientras yo esté por aquí . . .



Mi mamá está tan contenta con su idea de poner un Lucas de lanita en mi vida, que ha seguido poniendo más Lucas en la vida de otros niños del Hospital. Nos pasamos las tardes planeando de que color va a vestir al siguiente para que le haga juego con los colores del pañuelo al niño de la 315 o con las gafas de mi amiga de la 307, incluso ha pensado en uno especial que se pueda abrazar a la pierna de mi amigo el de la silla de ruedas, ya que siempre necesita los brazos para empujarla.




Un día han venido a vernos al Hospital unas amigas de mi mamá que tienen el mismo superpoder, y como les ha gustado tanto la idea de mamá, han decidido que ellas también van a hacer más Lucas para más niños cuyas mamás tienen superpoderes diferentes, y que van a alegrar la vida a otros niños, como yo, los que nos examinamos en el Hospi en vez de en el cole...


Última hora: Me ha dicho el médico que este fin de semana podré ir a ver al Lucas de pelo, para presentarle a mi Lucas de lanita, ¡Estoy tan contento!!!

P.D. Las fotos de los Lucas y Luquitinas son de Eugenia, alma mater del proyecto. Si queréis saber más podéis buscar en su Instagram: nytosca

viernes, 31 de marzo de 2017

Ayer me puse colorada

Ayer me puse colorada . . . 


No soy una persona vergonzosa, ni tímida, ni suelo tener problemas para hablar en público.  Ganarme la vida dando explicaciones desde hace más de tres décadas, me ha servido para aprender a hacerlo de manera eficaz, intentando valorar, de entrada, qué nivel ha de tener mi explicación en función de  mi interlocutor, vamos, desde donde empiezo. 

No me preocupa hacerlo cara a cara o por teléfono o dejando mensajes en los contestadores, no tengo problema en hablar con máquinas, ninguno. Tampoco tengo problemas en hacerlo por escrito (jejeje), siempre he dicho que comunicar es lo importante. 

Hay personas que me han dicho que soy muy didáctica hablando, otras que tengo muchas tablas, para otros me enrollo demasiado, en fin, esto de la comunicación siempre es cosa de dos, el que emite y el que recibe . . . 

Precisamente por eso siempre he dicho que no me pongo colorada con facilidad, cuesta trabajo sacarme los colores, y las pocas veces que ocurre se me quedan grabadas. Aún recuerdo, Liliana, un día que me pillaste perdida entre mis pensamientos y una conversación de whatsapp ajena al grupo en el que estábamos en ese momento y como en segundos me puse incandescente . . . ¡Qué tiempos!

Bueno, pues lo de ayer fue mucho más sencillito, esas cosas que ocurren, así, sin más, una sensación que se filtra por alguno de tus resquicios, entra, te caldea el alma y vuelve a salir en forma de leve rubor, me quedé tan descolocada por el halago, que sólo pude decir "Gracias", y si ponerme colorada es complicado, dejarme sin palabras tiene mucho mérito.

Me sentó genial, puedes repetir cuando quieras jajajaja

Atardecer en la Casa de Campo

lunes, 27 de marzo de 2017

Al santo que no me quiera

Al santo que no me quiera, con no rezarle ya tengo


Infelizmente la frase no es mía, ni siquiera  recuerdo donde la leí, así que mi agradecimiento a su desconocido autor vaya por delante.

La frase no es mía, pero el sentimiento si. Es otro de esos aprendizajes al que me ha costado mucho esfuerzo llegar, ya lo tengo casi dominado, aunque a veces tengo pequeñas recaídas.

Siempre me ha costado despedirme, siempre me cuesta decir que no, siempre me resisto a abandonar, porque no quiero acusarme a mi misma de falta de tesón, voluntad o interés, pero nuevos tiempos requieren nuevos aprendizajes y nuevas tácticas.

En un mundo cambiante en el que tenemos muchos más estímulos que tiempo para atenderlos hay que aprender a filtrar, empiezas por los artículos que lees, los blogs que sigues, los libros que lees, las aficiones que cultivas y te vas reciclando. Algunas cosas las aparcas, otras las embalsamas y otras definitivamente las abandonas. Hasta aquí todo es más o menos fácil, es sólo cuestión de plantearte qué y cuando, algunas simplemente acontecen, sin que tomes una decisión al respecto de manera consciente.

El problema se plantea cuando extrapolas esta conducta y una vez en orden tu almacén de cosas materiales o no, te da por atacar el almacén de los sentimientos y de las personas. Ese es mucho más difícil de gestionar. 

Porque hay personas que siempre han estado y estarán en tu vida de una u otra manera. Pero también hay personas que forman parte de ella de manera temporal y con distintas intensidades, y luego están los vendedores de humo, que son muy prácticos a la hora de hacer ahumados, distinguir la paja del grano es complicado . . . 

Por otra parte sabes que no puedes obligar a nadie a formar parte de tu vida, y mucho menos con los papeles que tú asignes, esto no es un teatro en el que tú eres el director y los demás son actores a tus órdenes, ellos podrían sentir lo mismo en sus propios escenarios y orquestar tu actuación.

Hay que entenderlo como una obra coral en la que los actores entran y salen de escena a su criterio, e interpretan su papel con la intensidad y el tiempo que desean e interactúan contigo en lo que dura la obra . . . 

Tú puedes desear que reaparezcan en tu escena, que tengan sus frasecillas cada día, que sean actores principales, y reservarles un camerino siempre a su disposición, pero no puedes supeditar el desarrollo de la obra a que vuelvan a aparecer cuando deciden alejarse . . .

Show must go on!!!  Si algún día deciden volver al mundo de tu teatro, ya pensarás entonces si hay un papel para ellos, pero mientras tanto, ni una página en blanco más, que diría Manolo García. Has de continuar representando tu obra, la que haces crecer cada día y dirigir tus esfuerzos a construir nuevos comienzos sin malgastar energías en proyectos agotados, y pensar que fue tu elección, y que al santo que no te quiera, con no rezarle ya tienes . . . .

martes, 28 de febrero de 2017

Polvo en suspensión

No me gusta la calima

He tenido que recurrir a la RAE en busca de una definición precisa de un fenómeno que todos conocemos y que en las últimas semanas ha trastornado nuestras vidas. 

calima1
De calina, infl. por bruma.
1. f. Accidente atmosférico consistente en partículas de polvo o arena en suspensión, cuya densidad dificulta la visibilidad.


La calima es como un velo, más o menos traslúcido, más o menos opaco, que no te deja ver con claridad, no te deja respirar a fondo, matiza todo lo que percibes a través de él e influye en todo lo que piensas y decides . . . 

Por fortuna existe el viento, ese mismo viento que la trae a nuestras vidas, el mismo que la arrastra fuera de ellas. Cierto es que a veces se hace esperar o sopla con poca decisión o en la dirección no deseada, pero, a fin de cuentas viene a nuestras vidas, revuelve nuestros cabellos, y con ellos nuestros pensamientos empiezan a agitarse de nuevo sin la presencia aplastante de la calima.

No todas las calimas son atmosféricas. Hay veces que nuestras vidas se ven afectadas por capas y capas de polvo en suspensión y a veces hasta nos sepultan haciendo que nos falte el aire, y es entonces cuando con el último resquicio de aliento que nos queda debemos tener la suficiente serenidad para decidir a que vamos a dedicar ese aliento postrero, y pensar en el viento . . .

Soplar, resoplar, despejar las vías respiratorias, abrir una ventana que nos permita recibir ayuda del exterior, desplazarnos hacia un lugar menos afectado, dejar que el viento que nace en lo más hondo de nuestro corazón comience a despejar nuestros caminos y dejarnos mecer, dejarnos arrastrar, eligiendo las corrientes ciertas, las aves saben mucho de eso, y nosotros de aprender de ellas.



 Y si es en compañía, aún mejor.



Miles de cielos azules nos esperan sobre nuestras cabezas, es sólo decidir remontar el vuelo y aplicarse a ello.

martes, 7 de febrero de 2017

El ingrediente secreto

¿Cuál es el secreto? ¿Qué marca la diferencia?


Creo que ya lo hemos hablado, pero nunca me canso de insistir en lo que creo importante. ¿Por qué me salen ricas las mollejas? 





Porque no es lo mismo hacer la comida que cocinar.

Porque no es lo mismo ver que mirar. 

Porque no es lo mismo oír que escuchar.

Porque no es lo mismo hablar que comunicar.

Porque no es lo mismo amueblar que decorar.

Porque no es lo mismo sobrevivir que vivir.

Y por supuesto no es lo mismo . . . Bueno, mejor esto os lo dejo a vuestros pensamientos, vuestros recuerdos o incluso vuestros sueños . . .

Porque poner CARIÑO en lo que haces es lo que marca la diferencia.



domingo, 8 de enero de 2017

Luna amiga

Cuéntale a la luna


Cuando la luna se asoma a tu ventana y te pregunta curiosa:
- ¿Qué es lo que te quita el sueño? ¿Qué genera ese run-run en tu mente que no te deja dormir? ¿Qué son esos suspiros que salen de tu boca?  
Y tú la miras y suspiras de nuevo como toda respuesta.

Y ella continúa insistente preguntando: 
-  ¿Qué te desvela? ¿Qué sonidos añoran tus oídos? ¿Qué imagen buscan tus ojos en la oscuridad? 
- Ahhhmmmm - de nuevo suspiran tus labios.
- No te puedo ayudar si no me lo cuentas, por mucho que me mires, no puedo dar respuesta a tus preguntas -me dice la luna mientras mis ojos dibujan un interrogante.
- Ahhhmmmmm - es toda mi respuesta.
- Deja que te ayude, deja que te consuele, ya que no me pides ayuda, déjame que te la brinde. Ríndete, descansa, deja que la brisa meciendo las hojas de los árboles te acune y te ayude a conciliar el sueño . . .
- Noooo -contesto mimosa. No es por no contestar, es que no haces las preguntas correctas. No puedo contestar a qué, cuando la pregunta es quién. 
- Luna amiga, deja que te cuente como es su añorada sonrisa, como sus ojos cambian de tonalidad cuando me miran, como los míos brillan cuando lo enfrentan, luna amiga déjame que te cuente . . .