martes, 17 de octubre de 2017

¡Esto de celebrar es un no parar!

CELEBRATION


Hoy es mi cumpleaños. Cumplo 54 maravillosos otoños, y no lo digo porque todos hayan sido maravillosos, sino porque los 54 me han traído a éste,  que sí lo es. 

Tengo muchas cosas que celebrar y quizás la menos importante es mi cumple, lo realmente importante es estar aquí, y poder sentirme tan feliz como me siento hoy. Estoy en mi casa, sola, aunque dentro de un rato me iré a la piscina a mi clase de Aquagym con una amiga, como cualquier martes, no tendré fiesta multitudinaria, ni soplaré velas, pero nada de eso es necesario para sentirme arropada, querida, acompañada, en fin, genial.

Llevo desde que he abierto el ojo esta mañana, recibiendo felicitaciones por teléfono, por whatsapp, por Facebook, desde distintas partes del mundo, las he agradecido en varios idiomas. Han venido de compañeros de viajes, de fotógrafos, de pajareros, de familiares, de compis de trabajo, de muchos amig@s .

Amig@s que han llegado a mi vida desde todas estas áreas, gente con la que he compartido muchos momentos, o pocos, pero intensos, y por supuesto de mis chicas, MIS AMIGAS.

Hay veces en las que uno trabaja duro para crear algo, y aún así no prospera, y hay veces que casi por azar uno crea algo con una finalidad y termina por tener esa y miles más . . . 

Ese es el caso del que quiero hablaros hoy. Hace poco más de un año cree un grupo de Whatsapp al que llamé "Cumple de Marian" con la idea de organizar la fiesta de mi 53 cumpleaños, aquí en mi casa. Os prometo que nunca soñé que se convertiría en lo que es hoy para mi, sustento y apoyo, mi banco de pruebas para cuando se me ocurre algún proyecto nuevo (Brunette), una guía turística cuando alguien va a viajar, una fuente inagotable de chascarrillos, bobaditas mil, y lugar de discusión y de compartir experiencias. Lo gracioso, es que por distintos avatares de la vida, no todas las personas se conocen entre si, aún no . . . Lo mismo nos vamos a una presentación de un libro, que a un concierto, que a un pic-nic, o a una visita guiada, porque es plataforma de ofrecer y de pedir, llegará el día que todas os conozcáis, pero mientras tanto yo me siento super orgullosa de ser el nexo común.

Hoy "Ir, comer, caminar" es un lugar común en el que todas nos encontramos cómodas, donde compartir, charlar, reír, a veces llorar (no literalmente), porque como ya dije en otra ocasión compartir penas hace que toquemos a menos, y compartir alegrías hace que se multipliquen. 

Hoy por ejemplo hemos compartido un momento muy emotivo con la felicitación de mi cumple que ha subido Eugenia, un audio tierno y maravilloso, que no sólo me ha puesto la piel de gallina a mi. Gracias: Ángeles, Beatriz, Chus, Cristina, Eugenia, Macu, Menchu, Nati, Nuria, Olga, Patricia y Teresa y conmigo 13, que no diréis que no es un número precioso. 






Sé que sabéis que os quiero, pero también quiero que lo sepa el resto del Universo. Y a las que faltáis en las fotos, también, pero menos, porque no os dejáis . . .


domingo, 24 de septiembre de 2017

Adivina, adivinanza

No necesitas nombre


Tú que eres parte de nosotros y de nuestras vidas, que las riges, las empujas o limitas, que tienes más control sobre ellas que nosotros mismos. Te metemos en una cajita y nos pensamos que con eso te dominamos, cuán equivocados estamos. Siempre has sido tú el que ha tenido la sartén por el mango, aunque te guste dejarnos pensar otra cosa. Te atribuyen tantas cualidades: 

Que eres oro
Que pones cada cosa en su lugar
Que lo curas todo
Que vuelas
Que eres eterno y a la vez efímero
Que eres relativo
Que eres un canalla 

Todas ellas son ciertas y a la vez falsas, porque lo único realmente cierto, es que eres un aliado traicionero. Cuando quiero que vueles, paras, cuando quiero que te quedes, te esfumas y cuando quiero que transcurras en un suspiro, la que suspira soy yo, mientras tú te eternizas...

No eres de fiar, y aún así, eres todo para nosotros, pasado, presente y futuro. 


Y como en tantas historias de desamor, sólo aprendemos a quererte, de la manera adecuada, cuando presentimos que te agotas.

lunes, 28 de agosto de 2017

MiniRelatos 2 - El amanecer de Plumitas

Romper el cascarón


Oscuridad, calor, silencio, ese era su hogar. Sólo oía una vocecilla amortiguada que decía "Estírate, sal ya". 

Decidió hacerla caso. 

Estiró una pata, crac, la otra, crac, sus aún peladas alas, crac, crac. Algo estaba pasando a su alrededor, aire, sonidos, luz, todo cambiaba rápidamente, su hogar se quebraba y daba paso a un mundo nuevo . . . 

Unos ojos alegres se cruzaron con su sorprendida mirada, "Bienvenido", le dijo una vocecilla familiar mientras le ayudaba a retirar los trozos de las cáscaras que aún limitaban su espacio.




Un incipiente rayo de luz se filtró entre las plumas de su madre y le permitió ver su nuevo hogar, la luz, los colores, el calor, todo era diferente y luminoso, era el primer amanecer de Plumitas.

Este es el mini relato, aunque existe un micro-relato  que fue escrito para participar en un concurso al que finalmente no lo envié. Eran 5 lineas en Arial 12 y con el tema o palabra "Amanecer"


Rompiendo el cascarón

Oscuridad, calor, silencio, ese era su hogar. Sólo de vez en cuando, oía una vocecilla amortiguada que decía “Estírate, sal ya”. Decidió hacerla caso.

Estiró una pata, crac, estiró la otra, crac, sus aún peladas alas, crac, crac, algo cambiaba vertiginosamente a su alrededor: aire, sonidos, luz. Su hogar se quebraba mostrándole un nuevo mundo, espacio, luz, color, mamá… Era el primer amanecer de Plumitas.

¿Qué versión es la tuya? ¿El micro te deja con ganas de más o te sobra parte del mini?

sábado, 29 de julio de 2017

Resetear, una necesidad

Las mudanzas 


No, no me mudo, no todavía. Debería haberlo hecho el año pasado para seguir con la broma de cambiarme de casa cada 10 años. Esos cambios te suponen hacer limpia, deshacerte de aquello que no usas, reencontrarte con las fotos que hacía tiempo que no veías, o aquél CD que hace siglos que no escuchas, pensar donde vas a colocar los cuadros en tu nueva casa . . . en fin, redecorar tu vida. 

Si, ya sé que es mucho trabajo pero no me digáis que no tiene algo de catarsis, de renovar y purificar los espacios y continuar liberado de rémoras . . . 

Pues bien, yo no me cambio de casa, pero si estoy haciendo un traslado, después de casi cuatro años cambio de teléfono, y ya sé que se puede migrar con todas las aplicaciones, archivos, fotos, conversaciones, etc. Pero también se puede aprovechar y regalarle a tu nuevo teléfono la oportunidad de no cargar con todos los lastres que arrastraba el anterior, y esa ha sido mi opción.

Yo, que normalmente, guardo todas las conversaciones, capturas de pantallas de cosas que no quiero que se me pierdan, vídeos de mis pies en el mar en abril, o de como croaban las ranas en una charca, o como nos desgañitábamos a cantar en el concierto de Manolo García, chistes, carteles que me impactaron por una u otra razón,  y fotos, miles de fotos. 

Pues bien, he borrado muchas de ellas, conversaciones irrelevantes, chistes pasados de moda, frases que ya no me dicen nada, matrículas del e-park que no pienso volver a usar, gifs de Navidad, de ocasiones especiales, de cuando hace mucho frío, de cuando hace mucho calor, contactos de personas con las que no hablo hace demasiado tiempo, y que ya no siento como parte de mi vida, etc.

Pero de lo que más orgullosa estoy, es de haber borrado todas esas conversaciones infructuosas que no me llevan a ninguna parte, esos hilos tenues que cual dedos fantasmagóricos me mantenían amarrada de forma casi invisible a algo que ni fue, ni es, ni será, y que ya he decidido que no ocupe más espacio en mi nueva decoración.

Los iconos de mi escritorio ahora se amontonan de manera más desordenada, me despiertan otras melodías, suenan diferentes mis conversaciones de Whatsapp, las llamadas, y no voy a negar que aún me tengo que acostumbrar para no sobresaltarme en ocasiones, pero he dado un paso importante en la limpieza de mi teléfono y extensivamente de mi alma.

Así que si alguien me echa de menos, y se percata de mi ausencia, que mire atrás y piense cuanto tiempo llevo yo sintiendo la suya como para que ya haya decidido que está fuera de mi círculo o mejor dicho de mis círculos, porque son varios concéntricos. 

Conste que no he bloqueado a nadie, así que si queréis algo, usar los nudillos para llamar a mi puerta, pero no esperéis oír los míos . . .


Mi teclado tiene "Supr", tiene "Fin" y "Bloq" pero también tiene "Insert", "Inicio" e incluso "Intro" ¿Qué tecla os apetece pulsar?

martes, 11 de julio de 2017

La vida en puntos suspensivos...


Una muy buena manera de cerrar algunas cosas.

Yo soy muy fan de los puntos suspensivos, a veces dicen más que cualquier otra cosa que pudieras escribir y además dejan espacio para que cualquier lector pueda aportar su interpretación, por eso me prodigo en su uso.


En esta ocasión, van a convertirse en el broche idóneo para cerrar mi Tarragona-2017, no por dejar espacio a la ambigüedad, no para que cada uno interprete lo que quiera, simplemente porqué no sé cuál será el resto de la historia, ni cuando será escrita, ni en qué escenario lo haré, ni cuantos de vosotros seguiréis en mi vida, pero sé que habrá más, sé que tendrá continuidad, mi historia de amor con Tarragona tiene mucho futuro, y procuraré no desatenderla mientras tanto . . .



miércoles, 14 de junio de 2017

Esa necesidad imperiosa de poner fantasía en mi vida . . .

Bipa, demasiado corpórea para un mundo de etéreos 


Las últimas semanas están siendo muy complicadas: problemas de salud, mecánicos, laborales, demasiados contratiempos, demasiado trabajo, mucha inmediatez, muchos cambios de planes para adaptarse a circunstancias sobrevenidas, en fin una dosis excesiva de realidad para aliñar las 2-3 últimas semanas.

Ya me ha pasado otras veces, mis meses de mayo y junio son históricamente complicados, ya cuento con ello, pero a veces se superan incluso las previsiones.

Entonces hay que tomar medidas drásticas para combatir esas sobredosis de realidad aplastante. Desde muy pequeña he buscado la compañía en libros, son refugio, consuelo, apoyo, diversión, evasión, significan mucho en mi vida, de hecho, existe un "Mis esenciales 3: Los libros" pendiente de publicación desde hace mucho. 

Pero en esta ocasión no voy a hablar de los libros en general sino de un género concreto: La Fantasía. 

Leer libros de fantasía es un revulsivo estupendo para mitigar los excesos de realidad, me dan ese punto justo de evasión que me hace más digerible la realidad.

En esta ocasión le ha tocado a Laura Gallego, en concreto a "La Emperatriz de los Etéreos". No es el mejor libro que he leído de Laura. Adoro la trilogía Memorias de Idhun y a sus protagonistas: Jack, Victoria y sobre todo Kirtash.

Pero hoy no toca hablar de ellos. Hoy le toca a Bipa, la potente protagonista de La Emperatriz de los Etéreos. 

Una chica demasiado pragmática, demasiado sensata, demasiado adulta para su juventud, reacia a creer en cuentos y fantasías. Y a pesar de eso, dispuesta a asumir una aventura que la lleva a enfrentarse con todas esas cosas en las que no cree, y aún así, afrontar una búsqueda, un insospechado camino donde todo la empuja a cambiar y el reto más difícil consiste en seguir avanzando sin perder su esencia.


En fin, una mujer demasiado opaca, para ese mundo de translúcidos, etéreos y otras veleidades, que viven alrededor y en el camino al palacio de la Emperatriz, aquél alumbrado por una fulgurante y atrayente estrella azul.

¿Por qué será que me siento cómoda leyendo historias de mujeres que aunque adaptadas e integradas sienten que hay algo que las impide encajar del todo?

martes, 30 de mayo de 2017

Se me amontona la vida.

Algunas veces siento que se me amontona la vida


No me educaron para estar ociosa, desde pequeña me contaron aquello de "gente parada, mal pensamiento" y ha sido máxima en mi vida durante muchos años. En los últimos, estoy intentando aprender a echar el freno, y me creáis o no, no me resulta fácil en absoluto. No sé sentarme a comer pipas al sol con la mente en blanco . . . 

Aprovecho cada "tiempo muerto":

Pienso en las tareas pendientes mientras me ducho y después conduciendo a la oficina. 

Veo fotos de Portugal o de aves, o leo artículos en portugués, mientras espero la cola del autoservicio. Si como sola, que es lo más habitual, escucho música mientras como, es mi recreo. 

Hago fotos con el móvil en lugares a los que me gustará volver con la cámara grande cuando tenga ocasión. 

No me separo de mi teléfono, lo sé, pero es que aunque llevo siempre un cuaderno a mano, sobre todo cuando viajo, hay ideas que se convierten en un proyecto de entrada del blog en cualquier lugar, y pasan directamente a ser un borrador, una nota, o un archivo en jpg, sobre el que trabajar más adelante. 

Así pasó con la frase que titula esta entrada nació espontáneamente en un viaje reciente que ha sido especial y en el que la vida se nos amontonó especialmente . . .

Irse de viaje con una amiga de juventud a la que hace más de 30 años que no ves, es lo que tiene, tienes tanto que contar, que escuchar, que compartir, que recordar, que saltas de una conversación a otra, de una persona a otra, de una década a otra, y te tienes que obligar permanentemente a retomar la senda perdida, no es cuestión de hacerse un guión y respetar el orden de cada capítulo, no todas las historias han de contarse en orden cronológico. 


Cuando "se te amontona la vida" lo mejor es dejar que el guión lo escriban las emociones, y dejarlas fluir mansas o con oleaje, como lo hacía el Tajo en Lisboa los días que desgranamos los treinta y tantos años de vida que nos mantuvieron separadas, pero que nos han servido para disfrutar del reencuentro. 


Gracias, ha sido un placer, y lo mejor, es que no hemos acabado, amenazo, habrá más . . .