miércoles, 21 de mayo de 2014

Caetano Veloso en Madrid

Caetano Veloso en Madrid


Cristina, mi profesora de brasileño, me invitó a escribir alguna cosa para su blog, y acepté gustosa. Escogimos como tema, el que fue mi pasión de invierno:  la exposición de Sebastião Salgado en Caixa Forum, sobre la que publiqué una entrada ( Génesis de Sebastião Salgado),  pero ocupaciones diversas han absorbido todo mi tiempo en los últimos meses, y ahora no tiene sentido hablar de algo que ya se acabó . . .

Entonces decidí cambiar el tema, y hablar de mi pasión de esta primavera: Caetano Veloso presenta en Madrid su espectáculo Abraçaço el día 29 de mayo de 2014 en el Circo Price, a las 20:30 y, obviamente, yo voy.


Que falar de alguém que ri e olha assim!!
No voy a hablar de la vida o la obra de Caetano Veloso, podéis leer en Internet mucho sobre eso, y además disfrutar de una enorme colección de videos en Youtube, en los que canta, solo o acompañado de muchas figuras de la música brasileña (MPB) temas de todos los tiempos, propios y ajenos. No en vano, lleva más de 50 años en el mundo de la música.

En cualquier caso, mi elección fue escribir sobre pasiones, huyendo así, de un lenguaje más formal e intentando encontrar la manera de hablar de emociones, de cosas que te toquen el corazón, y una de las que más me toca a mi es, sin duda, la música.

Cuando fui a Brasil por primera vez, viví allí seis meses,  y celebré allí mi 19º cumpleaños. Siempre digo, porque lo creo firmemente, que esa experiencia cambió mi vida, pues fueron muchas las cosas que aprendí a conocer y a amar: los colores (flores, árboles, aves, cielo y mar) la comida (linguiça, feijoada, picanha, churrasco, papaya . . . mmm no voy a traducirlo, lo que tenéis que hacer es probarlo . . .) las personas (jóvenes, viejos, blancos, negros, mulatos, alegres, extrovertidos, correctos y siempre cariñosos (si nenhúm brasileiro/a abraço você até agora . . . experimente / si ningún brasileño/a te ha abrazado hasta ahora, no dejes de probar), pero con absoluta certeza, lo que más me marcó fue la música.

La música ocupó muchas de las horas que pasaba sola mientras mi familia trabajaba fuera de casa. Escuché mucho la radio, Jovem Pan normalmente, aún canturreo la sintonía, (100,9 da FM) y todos los vinilos que mi primo tenía por casa. Copié las letras en un cuaderno de cuadros (extrañamente) grandes, aprendí "Los orígenes de la batucada brasileña" y que es un samba-enredo, así como los nombres de las escuelas de samba de mi primer carnaval (en Santos), grabé cintas de cassete para traérmelas en el equipaje de vuelta, y canté y bailé en la soledad del salón . . .

La foto es lamentable,
pero el recuerdo . . .
inmejorable.
Además descubrí a aquellos que aún hoy continúan siendo compañía e inspiración: Martinho da Vila, Alceu Valença, María Bethânia, Gal Costa, Djavan, Jorge Ben Jor, Chico Buarque, Gilberto Gil, Caetano Veloso y mi admiradísimo Ney Matogrosso, al que tuve el inmenso placer de poder disfrutar en directo en el Anhembí en su espectáculo "Matogrosso".

Mis cintas continúan existiendo, y funcionan, no hace mucho que las rescaté del trastero, aunque ahora Internet hace mucho más sencillo poder disfrutar de aquel mundo musical que conocí en 1982-1983 y que hoy continúa siendo una parte importante de mi vida . . .

El próximo día 29 de mayo, saldaré una deuda pendiente, conoceré de cerca a Caetano ¿Alguién da más? 

Para todos, un "abraçaço" que no es otra cosa que un abrazo intenso al estilo brasileño..



martes, 20 de mayo de 2014

Mis esenciales. Parte II . O brasileiro

Cuando los sueños se hacen realidad . . . 


Noviembre - 1982
En marzo de 1983 regresé de mi primer viaje a Brasil, tras haber vivido allí durante seis meses. Emociones intensas, experiencias inolvidables, un montón de música en el corazón e infinidad de planes en la maleta que pasaban por estudiar "brasileiro" para poder volver, trabajar y vivir allí . . . Si, durante unos meses ese fue el proyecto . . . Luego esos planes se fueron al traste, pero las ganas de estudiar el idioma habían arraigado en mi. 

Por ese entonces, no era nada fácil, sólo encontrabas lugares donde estudiar portugués de Portugal y yo quería estudiar portugués de Brasil, ayudada de mis cuadernos, mis cintas de música y las revistas que mi familia me mandaba de vez en cuando intenté conservar lo poco que había aprendido, a fin de cuentas era una jovenzuela vergonzosa con un alto sentido del ridículo que me impidió dar el salto y lanzarme a hablar, aunque leía con fluidez y veía la tele sin demasiados problemas. 

A mi regreso, empecé a buscarme la vida en España, trabajos esporádicos, estudios complementarios, preparar oposiciones, empezar a trabajar en la Administración. Me eché un novio, me casé, fui a la Universidad, luego tuve un hijo, luego otro, y casi sin darme cuenta mi sueño fue quedando relegado a un rinconcito de mi corazón en el que ha vivido siempre. 

Diciembre 1998
Cuando viajamos los cuatro juntos a Brasil en 1998 me encontré con una oreja totalmente impermeable que no me dejaba entender nada, pero de repente, algo hizo click y fue como si se abriera el tiro de la chimenea, empezó a fluir por mi cabeza aquello que tenía atesorado con tanto esmero y todo cobró sentido. En esos pocos días y hablando en castellano con mi marido y los niños no dió para más . . . Eso si, Internet ya estaba en nuestras vidas, y ya podía escuchar radio "El Dorado" en mi primer ordenador doméstico.

Diciembre - 2005
Después, por cosas de la vida terminé volviendo a Brasil en diciembre de 2005. Sólo unos poquitos días, pero sola. Días de pensar, de replantearme muchas cosas, de analizar seriamente que era lo que estaba haciendo con mi vida y que era lo que quería realmente hacer, pero todo eso en la playa con caipirinha, lingüiça calabresa, bañándome en un maravilloso mar, bajo un inmenso cielo azul, o de compras por São Paulo,  o comiendo feijoada en Campos de Jordão o simplemente en casa, en São Paulo, rodeada de todo el cariño que la familia Cuenca siempre me ha dado. En aquella ocasión, ya sin pudores juveniles, lo que me faltó fue tiempo para lanzarme a la aventura de "falar".

Pero como dice mi prima (brasileira) Rose, "El Universo conspira", y se encarga de ir poniendo eslabones en tu cadena, tantos como haga falta, y si has de llegar a un sitio, irá recolocándolos, tantas veces como haga falta hasta que llegue donde ha de llegar . . .

En octubre de 2010 dejé de fumar, y decidí emplear el dinero ahorrado "para mi" en cosas personales que de otra manera consideraría un capricho, y no extraería del presupuesto familiar.

En 2011, unas vacaciones improvisadas, casi por azar, nos llevaron a las Islas Azores. Y allí estaba el siguiente eslabón, vine pensando que estudiar brasileiro podía convertirse en una tarea altamente gratificante, donde avanzar con fluidez gracias al gran bagaje musical y de vocabulario que ya poseía, y a mi indiscutible amor por el mundo luso. Sólo faltaba buscar donde . . .

Y aquí llega el tercer eslabón, vuelvo de las vacaciones, me reincorporo al trabajo, y en mi ruta habitual de coche, veo un centro nuevo llamado "Agoralingua", curioseo en Internet y veo que acaban de mudarse de ubicación y han ido a establecerse justo en mi ruta, y si esto no es conspirar . . . Un par de días después pude acercarme a preguntar, y salí matriculada, comencé mis clases el 4 de octubre de 2011, y allí sigo . . .

Dos horitas semanales, un grupo ameno y divertido. Somos mucho más que las clases, compartimos actividades extraescolares, conciertos, cine, baile, restaurantes, alguna caipirinha que otra, y hemos conocido un montón de gente maravillosa en este tiempo, algunos compañeros nos han ido abandonando, y otros nuevos han ocupado su lugar,  pero "el núcleo duro" de la clase, seguimos en pie de guerra ¿ o no?

En estos días he hablado mucho de mis motivos para estudiar portugués por distintas causas, hasta en la tele, y la verdad es que todos los motivos se reducen a uno, estudio portugués porque a veces, los sueños se hacen realidad . . .



sábado, 8 de marzo de 2014

Micro relatos 5 - "Quiero, quiero, quiero..."

Quiero, quiero, quiero . . .


Durante varios días le he sido infiel. He cambiado sus cálidos abrazos por otros no tan cálidos. A pesar de eso, me recibió con cariño, cuando anoche me sintió cerca, me miraba con ojos libidinosos, repletos de deseo y me incitaba a fundirnos en uno . . . 

Tras un coqueteo, un tira y afloja, un juego efímero, me dejé poseer . . . 

Esta mañana, después de proporcionarme horas de intenso placer, cuando tres alarmas vinieron a separarnos, aún me aprisionaba entre sus abrazos, diciéndome: 
     - ¡No te vayas, morena!
     - ¡Quédate conmigo!
     - ¡Me complace tanto verte disfrutar!

Incluso ahora, desde la distancia oigo sus susurros irresistibles:

     - ¿Vienes ya, morena? Me muero por complacerte . . . 


¡¡¡Quiero un amante como mi cama!!!


Espero que con el "restyling" te siga pareciendo "demasié" . . .


lunes, 3 de febrero de 2014

Micro relatos 4 - "Desconsuelo"

Desconsuelo



 Y lloró desconsoladamente, y sus lágrimas se deslizaron por la piedra, y se filtraron por los intersticios de su alma,



Y empaparon las flores marchitas,



Y desde las alturas, silenciosas figuras velaban su llanto,




Y el maestro se preguntaba cuantas lágrimas le quedarían por derramar,




Y de repente, se dio cuenta, que su pesar la había abandonado, que ya no le quedaban más lágrimas, el duelo había terminado, 

Y se levantó y empezó a caminar, siempre hacia arriba, siempre hacia adelante,
 (Onward and upward!!!! Like me, thanks Emma)




 Y las nubes se abrieron a su paso mostrándole el camino . . .



Gracias mamá, porque siempre nos llevaste "al jardín de la abuela" y eso nos enseñó a no sentirnos mal en los cementerios, a saber afrontar la muerte, y a saber afrontar la vida.

Estas fotos fueron realizadas el 1 de febrero de 2014 en una visita al cementerio de la Almudena.

sábado, 18 de enero de 2014

Sebastião Salgado, mucho más que un fotógrafo

Sabiduría, coherencia. dignidad, respeto y pasión


Ayer 17 de enero de 2014 fue un día especial, muy especial. 

Mientras caminaba hacia CaixaForum, me sentía tremendamente dichosa y afortunada. Caminaba, bajo una débil lluvia, escuchando música, a reunirme con alguien con quien me encanta compartir tiempos y espacios para asistir a la conferencia de alguien a quien admiraba ya mucho en ese momento por su trabajo . . . ¿Se puede pedir más? 

Pues yo no pedí más, pero la vida decidió obsequiarme con una de esas experiencias que se quedan enganchadas en el corazón y que nunca se olvidan.

Para inaugurar la exposición Génesis, en CaixaForum, el propio Sebastião Salgado daba una conferencia sobre el proyecto que nos presentaba. Un conjunto de 245 fotografías obtenidas a lo largo de 8 años en algunos de los lugares más extremos del planeta. Trás una breve introducción biográfica a cargo de un representante de la entidad, tomó la palabra durante algo más de una hora, el propio Sebastião Salgado, después nos deleitamos disfrutando de la proyección de 120 fotografías seleccionadas de sus trabajos anteriores, y por último se prestó a contestar amablemente a las preguntas que los asistentes tuvieron a bien formularle . . . Hasta aquí la crónica desapasionada de los hechos, ya sabéis, deformación profesional, diligencia de constancia de hechos. 

Pero no puedo parar aquí, esto no es un periódico de titulares y crónicas, es mi blog, soy yo, y ya sabéis, de todo menos tibia . . . Y ahora es cuando toca añadir las dosis de pasión, la pasión que transmite Sebastião y la pasión con la que nosotros absorbimos cada una de sus palabras. 

Empezó por aclarar que prefería hablarnos en "portuñol" que aceptar los traductores en inglés o francés que le habían ofrecido, automáticamente desencadenó la primera corriente de simpatía en el auditorio, y no fue ni mucho menos la única. Continuó hablando de su infancia, de como se crió en la hacienda ganadera de su padre, junto a sus siete hermanas, en un lugar aislado en el interior del estado de Minas Gerais, disfrutando de la libertad y de la naturaleza e imaginando un mundo exterior al que sólo accedían a través de una radio, casi comunal, y de largos viajes a caballo para llevar el ganado al matadero, hasta que la escuela de su pueblo se le quedó pequeña y tuvo que mudarse a una ciudad mayor, para seguir sus estudios. 

En la Universidad de São Paulo estudió economía y allí conoció a la que sigue siendo su compañera de vida: Lélia Wanick Salgado. Digo compañera de vida, porque es mucho más que su esposa, es una delicia oírle hablar en plural del trabajo, del proyecto de vida, de su militancia política, de los sueños compartidos, de las decisiones tomadas conjuntamente en un bote de remos en Serpentine Lake, del proyecto común de reforestación de la hacienda familiar y el valle al que pertenece en Minas Gerais. Y el enorme respeto y reconocimiento que destilan sus palabras sobre la aportación de Lélia a su "sociedad fotográfica", organizando viajes, publicaciones, siendo Comisaria de las exposiciones, en fin, estoy segura que en esta parte de la charla se produjo, otra enorme corriente de afinidad y respeto entre los oyentes (especialmente entre las "oyentas", sem dúvida).

Continuó contándonos como su activismo político les impulsa a abandonar Brasil, y trasladarse a Europa, y como es Lélia la que compra una cámara para acompañar sus estudios de arquitectura, y él descubre, casi por accidente la fotografía. Su trabajo en la Organización Internacional del Café, les hace trasladarse a Londres y le lleva a viajar por diversos países de África, acompañado de la que empieza a ser su inseparable Leica. En esos viajes empieza a disfrutar de la fotografía y comienza a plantearse cambiar de profesión y ser "fotógrafo" abandonando un prometedor futuro en Comercio Internacional. Según nos cuenta, con anécdota incluida, se despide de su trabajo en la OIC, en 1973 dando el salto y regresan a París, para empezar a trabajar como fotógrafo de Agencia, primero para Sygma, luego en Gamma, y más adelante en Magnum, terminando por crear su propia agencia "As Imagens da Amazônia". Pero esto es parte de la biografía que podéis leer en cualquier página de Internet. 

Lo verdaderamente interesante es como describe todo lo que aprendió trabajando en Gamma, como reportero por todo el mundo, como se las ingeniaban para mandar los rollos de películas a las Agencias desde los lugares más ignotos del mundo, estamos hablando de los años 70, fotografía analógica, teléfonos fijos, correo tradicional, muchos menos viajeros en el mundo y aeropuertos con muchas menos medidas de seguridad y menos escáneres ¿os acordáis? Ahora parece que no concebimos la vida sin Internet y un buen móvil en la mano . . . pero no hace tanto, la vida era muy diferente. 

Luego nos contó como se habían gestado y publicado sus proyectos anteriores: "Las otras Américas", "Trabajadores rurales", "Éxodo". Tras inmortalizar con su cámara el dolor, la desesperación, la muerte, el sufrimiento, los campos de refugiados, nos describe con crudeza, como se deshacen de los miles de cadáveres en Ruanda. Todo ese dolor, pasa factura y su salud se resiente, enferma, se desencanta, pierde la fe en la Humanidad y decide abandonar la fotografía . . . 

Pero . . . , nuevamente Sebastião da un giro a la conferencia y nos cuenta como sus padres deciden poner la hacienda familiar en sus manos, y como (tras intensas deliberaciones con Lélia), deciden hacerse cargo de ella. Lo que se encuentran al llegar, es un terreno desforestado y agotado, (el economista que lleva dentro, nos cuenta que cuando él vivía de niño allí el 92% de la población en Brasil, era rural, y 50 años después, el 92% de la población es urbana). Una vez decididos a hacerse cargo de la hacienda, deciden recabar información, contratar expertos y acometer la reforestación de sus tierras e incluso del valle al que pertenecen,  implicando en el proyecto a todos los organismos con los que se ha relacionado profesionalmente, a lo largo de los años, habla con gratitud de la ayuda recibida por el Principado de Asturias tras la concesión del Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1998. 

Y nuevamente nos sorprende su pasión y como su discurso se hace vibrante cuando nos narra, como empiezan a brotar y a florecer los nuevos plantones, como los pájaros, los insectos, e incluso los peces vuelven a poblar su valle, como la vida se abre camino a su alrededor y florece, para él es una medicina, recupera la salud, y sus ganas de volver a la fotografía. 

Así, en 2004, empieza a trabajar en el proyecto Génesis, recopilando información para mostrarnos en imágenes alguno de los rincones del 46% de nuestro planeta que permanecen vírgenes, rincones apartados, inaccesibles, que le han llevado a viajar durante 8 meses al año, a lo largo de 8 años, hasta conseguir las fotos de los 32 escenarios que nos muestran las 245 fotos de Génesis, en barco, en pequeños aviones, en tren, a pie, en globo, hasta alcanzar ese lugar privilegiado para obtener esas instantáneas de gran formato que ahora comparte con millones de personas en el mundo.

Llevamos más de una hora bebiéndonos sus palabras, disfrutando de un discurso coherente, sabio, estructurado y cercano, de un hombre apasionado con su trabajo y con la vida, y entonces nos dice que nos va a enseñar algunas de sus fotos, que la presentación no incluye las de Génesis, que está expuestas en otra sala del propio edificio, se retira del estrado y comienza la exhibición de 120 fotografías extraidas de sus trabajos más relevantes. 

Algunas son muy conocidas, como las pertenecientes a la serie "Trabajadores", que fueron publicadas por El País a lo largo de 5 años, otras menos, pero todas ellas emocionantes, con una fantástica música de fondo, la presentación va desgranando obra a obra, mirada a mirada, la vida de muchas personas en el mundo, los que trabajan en condiciones infrahumanas, los que emigran con sus escasas pertenencias a cuestas, las madres que amamantan a sus hijos con sus escurridos senos, los trabajadores en las minas, en fábricas, en campos de petroleo, cuidando ganado, en industrias textiles donde se apiñan en espacios reducidos, los campos de refugiados, los funerales, los terrenos cuarteados que no recuerdan como era la lluvia, los paisajes desgastados, los espacios abiertos, árboles torcidos en un páramo entre los que camina un niño solitario, no voy a contaros todas, no podría, a esas alturas, (y ahora recordándolo), estoy sobrecogida, tengo un nudo en el pecho. que no me permite digerir tanta emoción en tan corto espacio de tiempo. . .

Cuando se acaba la presentación, y se vuelven a encender las luces, los aplausos lo inundan todo . . . y entonces Sebastião vuelve al escenario, y se somete, amablemente, a una rueda de preguntas de los asistentes. A estas alturas yo ya estaba absolutamente rendida ante la figura del fotógrafo, del conferenciante y del hombre que sostiene a ambos, pero él todavía tenía más emociones que brindar , era el momento de rendirnos a su corazón y a la pasión con la que afronta su trabajo, a la generosidad con la que habla de sus colaboradores, a la extrema simpatía con la que nos contó que no oye muy bien, y cual era la causa, a como se ha adaptado por necesidad a los cambios de la fotografía analógica a la digital, de como han desarrollado un sistema para poder seguir teniendo sus negativos con los que trabajar y como divulgar estos avances. Es un hombre extremadamente generoso, con el turno de preguntas ya cerrado todavía se animó a responder a tres asistentes más. No voy a contar con detalle preguntas y respuestas, pero si voy a daros dos perlas de sabiduría, en forma de preguntas del público y respuestas de Sebastião:

Público: ¿Para cuando el color?
Sebastião: Ya trabajé en color en su momento, y lo dejé, no necesito volver a eso.  Mis escalas de grises tienen todos los colores que yo necesito para expresar lo que quiero expresar.

Público: ¿Qué consejo le daría a los jóvenes que quieren inicarse en la fotografía?
Sebastião: Que conozcan lo que quieren fotografiar, si quieren hacer fotografía social, como la que yo hago, que es la que conozco, que vuelvan a la Universidad y estudien Antropología, Sociología, Economía, que les permitirá tener la capacidad de análisis y de síntesis para encontrar sus propias historias . . .

Pues si, así es Sebastião Salgado, espero haber sabido transmitir porqué escribía anoche emocionada: "Asistir a su presentación ha sido una experiencia fantástica y agradablemente sorprendente, por inesperada"

sebastiao salgado: genesis-lelia wanick salgado-9783836542609Fue una experiencia inolvidable, como dije al principio, de las que dejan marca en el alma, y me alegro un montón de haberla vivido contigo, José Manuel, porque sé que nos llegó, y nos marcó a ambos por igual, la emoción contenida a duras penas, cuando terminamos de aplaudir, la sensación de que había pasado algo que nos había tocado el alma a ambos, y que nos lleve la vida por dónde nos lleve, siempre, recordaremos el día que, juntos, conocimos a Sebastião Salgado. Un placer, haberlo compartido contigo . . . 



lunes, 9 de diciembre de 2013

El otoño que se va . . .

¿Se lo llevará el viento?

Se acaba el Otoño. Un otoño especial, sin duda. Tardío dicen algunos, poco adecuado para las fotos, se quejan otros, poco lluvioso, dicen las estadísticas, cada uno tiene su propia opinión, a fin de cuentas "Cada uno cuenta la feria según le va". Y mi feria ha ido muy bien. 

Como en tantas cosas, tomé una decisión al respecto, allá por el mes de septiembre, decidí que este año iba a disfrutar de una estación que nunca me ha gustado, a pesar de haber nacido en ella. Las circunstancias, al menos al principio, eran muy propicias,  y aunque luego han cambiado, ya no era plan de echarse atrás . . . 

Sonidos de otoño: El viento meciendo las cambiantes hojas en los árboles, amenazando con tirarlas, y arrastrando las ya caídas por aceras y caminos. Los crujidos, nuestras pisadas, pájaros que se adaptan a sus mutantes moradas, todo se llena de sonidos, y el agua, en fuentes o riachuelos, acompañando el progreso de los cambios . . .  

Luz de otoño: Días que se acortan, atardeceres que se adelantan, horas de luz que se reducen, pero eso no resta nada al esplendor de un montón de atardeceres hermosos. Tengo muchos en mi haber de este otoño, algunos, en mi cámara, otros en el móvil, muchos en mis retinas y algunos muy especiales en mi alma . . .  

Colores de otoño: Lo he dejado para el final, precisamente porque los colores han sido los grandes protagonistas: amarillos, ocres, anaranjados, marrones, rojizos, de todo ha habido en un otoño muy fotográfico.
  
He participado y disfrutado de varias actividades destinadas a fotografiar el otoño, incluso organicé una, y han sido jornadas muy agradables en las que compartir: colores, fotos, bocadillos, paseos, charlas, risas, amistad, y luego cafés calientes (incluso con tarta) para recuperarnos del frío exterior. 

Un banco como éste, fue testigo de una tarde mágica de rayitos de sol otoñales, allá por el 29 de Septiembre
El balance no puede ser más positivo, ha sido un otoño muy enriquecedor, porque incluso los malos tragos, que también los ha habido, me han servido para reforzar lazos de amistad, para sentirme querida, reconfortada y apoyada.  Tengo muchas fotos, muchos recuerdos agradables, muchos sentimientos cálidos, muchas experiencias, mucha complicidad, mucha música en el corazón . . .

En fin, tod@s sabéis cuál ha sido vuestra contribución a que este balance sea tan positivo, gracias por la parte que os toca . . . ahhhhh y no os olvidéis que cuento con vosotros para el invierno (tampoco es mi estación favorita).

El Tiemblo 19/10/2013 y Aranjuez 02/11/2013

El Escorial  16/11/2013 / Madrid Río, un día cualquiera... 


sábado, 23 de noviembre de 2013

Mis esenciales. Parte I: La música

La música: amiga y compañera


La música forma parte de mi vida, una parte muy importante.


Mil cosas no serían iguales en mi vida, si la música no formara parte de ella. Mis recuerdos no serían los mismos, si no fuera por aquellas canciones que forman parte de mi banda sonora.

Hay canciones que te impulsan a hacer cosas, algunas son idóneas para trabajar entre pucheros, otras te empujan a caminar más deprisa cuesta arriba, las hay que te inspiran a la hora de crear, o que te activan cuando te vence el cansancio, o que te serenan cuando has tenido un día de nervios. 

Algunas tienen efectos mágicos, consiguen que tus pies se muevan solos, o tus hombros o tus caderas, o que tu corazón lata más deprisa. Te abrazan cuando te sientes sola, te acunan cuando tienes sueño, te acompañan en las esperas, (los "ya voy" los inventé yo, que me canto mientras espero a que descolguéis el teléfono, y a veces me pilláis . . .)


La música me acompaña en mi ocio y también en mi trabajo, en ocasiones me distrae, y en otras me ayuda a concentrarme. Me imprime ánimos cuando flojeo, y me serena cuando las emociones me pueden. Está a mi lado en las actividades cotidianas y también en las ocasiones especiales.

Muchos sabéis que de vez en cuando como con Barry, o que George no me falla nunca, que Rod se ganó mi corazón, aún más, allí en Tenerife, que me conmueve Caetano, que no me resisto a la sensualidad de Ney, al que adoro, que Miguel me canta al oído lo de Morena Mía,  que pokito a poko Chambao se hizo un hueco importante en mi vida, que Grover, Sade, Enya, y la música celta viven en mi habitación y no en el salón con el resto. . .
Me gustan muchas cosas, muchos estilos, escucho música en inglés, en castellano y por supuesto en brasileño. 

Para ilustrar esta entrada tan musical he dudado entre poner un video o una foto, y al final opte por ambas. La foto, soy yo escuchando música, y en esta ocasión soy fotógrafa y fotografiada.

La elección del vídeo, ha sido un poco más difícil, hay mucho donde elegir . . . 

Al final he optado por una canción que se ha convertido en casi un himno en los dos/tres últimos meses para mi. Es un tipo de canción que me arrastra más que otras. Éstas que empiezan pausadas, y crecen, se elevan, y tú creces y te elevas con ellas, luego, de pronto, se remansan, pero es sólo para coger impulso y volver a crecer y a elevarte hasta la siguiente cima. Así deberían ser las historias de amor, suaves, pausadas al principio, para después ir creciendo de manera incontrolable, cogiendo fuerza, ganando altura hasta que necesitas parar, para tomar aliento, y nuevamente dejarte arrastrar hacia la siguiente cumbre . . . 


En la música es fácil dejarse llevar, en las historias de amor no tanto.  Hay que ser valiente para amar, y arriesgar, y apostar, porque ciertamente puedes perder, pero es la única manera de ganar . . .


(Aclaración: El video es "Broken Strings" de James Morrison ft Nelly Furtado, por si vuestros dispositivos no os dejan verlo.)

Hoy 7 de Agosto de 2014, celebrando la vida, con Ravel y su fantástico bolero...