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martes, 20 de mayo de 2014

Mis esenciales. Parte II . O brasileiro

Cuando los sueños se hacen realidad . . . 


Noviembre - 1982
En marzo de 1983 regresé de mi primer viaje a Brasil, tras haber vivido allí durante seis meses. Emociones intensas, experiencias inolvidables, un montón de música en el corazón e infinidad de planes en la maleta que pasaban por estudiar "brasileiro" para poder volver, trabajar y vivir allí . . . Si, durante unos meses ese fue el proyecto . . . Luego esos planes se fueron al traste, pero las ganas de estudiar el idioma habían arraigado en mi. 

Por ese entonces, no era nada fácil, sólo encontrabas lugares donde estudiar portugués de Portugal y yo quería estudiar portugués de Brasil, ayudada de mis cuadernos, mis cintas de música y las revistas que mi familia me mandaba de vez en cuando intenté conservar lo poco que había aprendido, a fin de cuentas era una jovenzuela vergonzosa con un alto sentido del ridículo que me impidió dar el salto y lanzarme a hablar, aunque leía con fluidez y veía la tele sin demasiados problemas. 

A mi regreso, empecé a buscarme la vida en España, trabajos esporádicos, estudios complementarios, preparar oposiciones, empezar a trabajar en la Administración. Me eché un novio, me casé, fui a la Universidad, luego tuve un hijo, luego otro, y casi sin darme cuenta mi sueño fue quedando relegado a un rinconcito de mi corazón en el que ha vivido siempre. 

Diciembre 1998
Cuando viajamos los cuatro juntos a Brasil en 1998 me encontré con una oreja totalmente impermeable que no me dejaba entender nada, pero de repente, algo hizo click y fue como si se abriera el tiro de la chimenea, empezó a fluir por mi cabeza aquello que tenía atesorado con tanto esmero y todo cobró sentido. En esos pocos días y hablando en castellano con mi marido y los niños no dió para más . . . Eso si, Internet ya estaba en nuestras vidas, y ya podía escuchar radio "El Dorado" en mi primer ordenador doméstico.

Diciembre - 2005
Después, por cosas de la vida terminé volviendo a Brasil en diciembre de 2005. Sólo unos poquitos días, pero sola. Días de pensar, de replantearme muchas cosas, de analizar seriamente que era lo que estaba haciendo con mi vida y que era lo que quería realmente hacer, pero todo eso en la playa con caipirinha, lingüiça calabresa, bañándome en un maravilloso mar, bajo un inmenso cielo azul, o de compras por São Paulo,  o comiendo feijoada en Campos de Jordão o simplemente en casa, en São Paulo, rodeada de todo el cariño que la familia Cuenca siempre me ha dado. En aquella ocasión, ya sin pudores juveniles, lo que me faltó fue tiempo para lanzarme a la aventura de "falar".

Pero como dice mi prima (brasileira) Rose, "El Universo conspira", y se encarga de ir poniendo eslabones en tu cadena, tantos como haga falta, y si has de llegar a un sitio, irá recolocándolos, tantas veces como haga falta hasta que llegue donde ha de llegar . . .

En octubre de 2010 dejé de fumar, y decidí emplear el dinero ahorrado "para mi" en cosas personales que de otra manera consideraría un capricho, y no extraería del presupuesto familiar.

En 2011, unas vacaciones improvisadas, casi por azar, nos llevaron a las Islas Azores. Y allí estaba el siguiente eslabón, vine pensando que estudiar brasileiro podía convertirse en una tarea altamente gratificante, donde avanzar con fluidez gracias al gran bagaje musical y de vocabulario que ya poseía, y a mi indiscutible amor por el mundo luso. Sólo faltaba buscar donde . . .

Y aquí llega el tercer eslabón, vuelvo de las vacaciones, me reincorporo al trabajo, y en mi ruta habitual de coche, veo un centro nuevo llamado "Agoralingua", curioseo en Internet y veo que acaban de mudarse de ubicación y han ido a establecerse justo en mi ruta, y si esto no es conspirar . . . Un par de días después pude acercarme a preguntar, y salí matriculada, comencé mis clases el 4 de octubre de 2011, y allí sigo . . .

Dos horitas semanales, un grupo ameno y divertido. Somos mucho más que las clases, compartimos actividades extraescolares, conciertos, cine, baile, restaurantes, alguna caipirinha que otra, y hemos conocido un montón de gente maravillosa en este tiempo, algunos compañeros nos han ido abandonando, y otros nuevos han ocupado su lugar,  pero "el núcleo duro" de la clase, seguimos en pie de guerra ¿ o no?

En estos días he hablado mucho de mis motivos para estudiar portugués por distintas causas, hasta en la tele, y la verdad es que todos los motivos se reducen a uno, estudio portugués porque a veces, los sueños se hacen realidad . . .