lunes, 3 de febrero de 2014

Micro relatos 4 - "Desconsuelo"

Desconsuelo



 Y lloró desconsoladamente, y sus lágrimas se deslizaron por la piedra, y se filtraron por los intersticios de su alma,



Y empaparon las flores marchitas,



Y desde las alturas, silenciosas figuras velaban su llanto,




Y el maestro se preguntaba cuantas lágrimas le quedarían por derramar,




Y de repente, se dio cuenta, que su pesar la había abandonado, que ya no le quedaban más lágrimas, el duelo había terminado, 

Y se levantó y empezó a caminar, siempre hacia arriba, siempre hacia adelante,
 (Onward and upward!!!! Like me, thanks Emma)




 Y las nubes se abrieron a su paso mostrándole el camino . . .



Gracias mamá, porque siempre nos llevaste "al jardín de la abuela" y eso nos enseñó a no sentirnos mal en los cementerios, a saber afrontar la muerte, y a saber afrontar la vida.

Estas fotos fueron realizadas el 1 de febrero de 2014 en una visita al cementerio de la Almudena.

sábado, 18 de enero de 2014

Sebastião Salgado, mucho más que un fotógrafo

Sabiduría, coherencia. dignidad, respeto y pasión


Ayer 17 de enero de 2014 fue un día especial, muy especial. 

Mientras caminaba hacia CaixaForum, me sentía tremendamente dichosa y afortunada. Caminaba, bajo una débil lluvia, escuchando música, a reunirme con alguien con quien me encanta compartir tiempos y espacios para asistir a la conferencia de alguien a quien admiraba ya mucho en ese momento por su trabajo . . . ¿Se puede pedir más? 

Pues yo no pedí más, pero la vida decidió obsequiarme con una de esas experiencias que se quedan enganchadas en el corazón y que nunca se olvidan.

Para inaugurar la exposición Génesis, en CaixaForum, el propio Sebastião Salgado daba una conferencia sobre el proyecto que nos presentaba. Un conjunto de 245 fotografías obtenidas a lo largo de 8 años en algunos de los lugares más extremos del planeta. Trás una breve introducción biográfica a cargo de un representante de la entidad, tomó la palabra durante algo más de una hora, el propio Sebastião Salgado, después nos deleitamos disfrutando de la proyección de 120 fotografías seleccionadas de sus trabajos anteriores, y por último se prestó a contestar amablemente a las preguntas que los asistentes tuvieron a bien formularle . . . Hasta aquí la crónica desapasionada de los hechos, ya sabéis, deformación profesional, diligencia de constancia de hechos. 

Pero no puedo parar aquí, esto no es un periódico de titulares y crónicas, es mi blog, soy yo, y ya sabéis, de todo menos tibia . . . Y ahora es cuando toca añadir las dosis de pasión, la pasión que transmite Sebastião y la pasión con la que nosotros absorbimos cada una de sus palabras. 

Empezó por aclarar que prefería hablarnos en "portuñol" que aceptar los traductores en inglés o francés que le habían ofrecido, automáticamente desencadenó la primera corriente de simpatía en el auditorio, y no fue ni mucho menos la única. Continuó hablando de su infancia, de como se crió en la hacienda ganadera de su padre, junto a sus siete hermanas, en un lugar aislado en el interior del estado de Minas Gerais, disfrutando de la libertad y de la naturaleza e imaginando un mundo exterior al que sólo accedían a través de una radio, casi comunal, y de largos viajes a caballo para llevar el ganado al matadero, hasta que la escuela de su pueblo se le quedó pequeña y tuvo que mudarse a una ciudad mayor, para seguir sus estudios. 

En la Universidad de São Paulo estudió economía y allí conoció a la que sigue siendo su compañera de vida: Lélia Wanick Salgado. Digo compañera de vida, porque es mucho más que su esposa, es una delicia oírle hablar en plural del trabajo, del proyecto de vida, de su militancia política, de los sueños compartidos, de las decisiones tomadas conjuntamente en un bote de remos en Serpentine Lake, del proyecto común de reforestación de la hacienda familiar y el valle al que pertenece en Minas Gerais. Y el enorme respeto y reconocimiento que destilan sus palabras sobre la aportación de Lélia a su "sociedad fotográfica", organizando viajes, publicaciones, siendo Comisaria de las exposiciones, en fin, estoy segura que en esta parte de la charla se produjo, otra enorme corriente de afinidad y respeto entre los oyentes (especialmente entre las "oyentas", sem dúvida).

Continuó contándonos como su activismo político les impulsa a abandonar Brasil, y trasladarse a Europa, y como es Lélia la que compra una cámara para acompañar sus estudios de arquitectura, y él descubre, casi por accidente la fotografía. Su trabajo en la Organización Internacional del Café, les hace trasladarse a Londres y le lleva a viajar por diversos países de África, acompañado de la que empieza a ser su inseparable Leica. En esos viajes empieza a disfrutar de la fotografía y comienza a plantearse cambiar de profesión y ser "fotógrafo" abandonando un prometedor futuro en Comercio Internacional. Según nos cuenta, con anécdota incluida, se despide de su trabajo en la OIC, en 1973 dando el salto y regresan a París, para empezar a trabajar como fotógrafo de Agencia, primero para Sygma, luego en Gamma, y más adelante en Magnum, terminando por crear su propia agencia "As Imagens da Amazônia". Pero esto es parte de la biografía que podéis leer en cualquier página de Internet. 

Lo verdaderamente interesante es como describe todo lo que aprendió trabajando en Gamma, como reportero por todo el mundo, como se las ingeniaban para mandar los rollos de películas a las Agencias desde los lugares más ignotos del mundo, estamos hablando de los años 70, fotografía analógica, teléfonos fijos, correo tradicional, muchos menos viajeros en el mundo y aeropuertos con muchas menos medidas de seguridad y menos escáneres ¿os acordáis? Ahora parece que no concebimos la vida sin Internet y un buen móvil en la mano . . . pero no hace tanto, la vida era muy diferente. 

Luego nos contó como se habían gestado y publicado sus proyectos anteriores: "Las otras Américas", "Trabajadores rurales", "Éxodo". Tras inmortalizar con su cámara el dolor, la desesperación, la muerte, el sufrimiento, los campos de refugiados, nos describe con crudeza, como se deshacen de los miles de cadáveres en Ruanda. Todo ese dolor, pasa factura y su salud se resiente, enferma, se desencanta, pierde la fe en la Humanidad y decide abandonar la fotografía . . . 

Pero . . . , nuevamente Sebastião da un giro a la conferencia y nos cuenta como sus padres deciden poner la hacienda familiar en sus manos, y como (tras intensas deliberaciones con Lélia), deciden hacerse cargo de ella. Lo que se encuentran al llegar, es un terreno desforestado y agotado, (el economista que lleva dentro, nos cuenta que cuando él vivía de niño allí el 92% de la población en Brasil, era rural, y 50 años después, el 92% de la población es urbana). Una vez decididos a hacerse cargo de la hacienda, deciden recabar información, contratar expertos y acometer la reforestación de sus tierras e incluso del valle al que pertenecen,  implicando en el proyecto a todos los organismos con los que se ha relacionado profesionalmente, a lo largo de los años, habla con gratitud de la ayuda recibida por el Principado de Asturias tras la concesión del Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1998. 

Y nuevamente nos sorprende su pasión y como su discurso se hace vibrante cuando nos narra, como empiezan a brotar y a florecer los nuevos plantones, como los pájaros, los insectos, e incluso los peces vuelven a poblar su valle, como la vida se abre camino a su alrededor y florece, para él es una medicina, recupera la salud, y sus ganas de volver a la fotografía. 

Así, en 2004, empieza a trabajar en el proyecto Génesis, recopilando información para mostrarnos en imágenes alguno de los rincones del 46% de nuestro planeta que permanecen vírgenes, rincones apartados, inaccesibles, que le han llevado a viajar durante 8 meses al año, a lo largo de 8 años, hasta conseguir las fotos de los 32 escenarios que nos muestran las 245 fotos de Génesis, en barco, en pequeños aviones, en tren, a pie, en globo, hasta alcanzar ese lugar privilegiado para obtener esas instantáneas de gran formato que ahora comparte con millones de personas en el mundo.

Llevamos más de una hora bebiéndonos sus palabras, disfrutando de un discurso coherente, sabio, estructurado y cercano, de un hombre apasionado con su trabajo y con la vida, y entonces nos dice que nos va a enseñar algunas de sus fotos, que la presentación no incluye las de Génesis, que está expuestas en otra sala del propio edificio, se retira del estrado y comienza la exhibición de 120 fotografías extraidas de sus trabajos más relevantes. 

Algunas son muy conocidas, como las pertenecientes a la serie "Trabajadores", que fueron publicadas por El País a lo largo de 5 años, otras menos, pero todas ellas emocionantes, con una fantástica música de fondo, la presentación va desgranando obra a obra, mirada a mirada, la vida de muchas personas en el mundo, los que trabajan en condiciones infrahumanas, los que emigran con sus escasas pertenencias a cuestas, las madres que amamantan a sus hijos con sus escurridos senos, los trabajadores en las minas, en fábricas, en campos de petroleo, cuidando ganado, en industrias textiles donde se apiñan en espacios reducidos, los campos de refugiados, los funerales, los terrenos cuarteados que no recuerdan como era la lluvia, los paisajes desgastados, los espacios abiertos, árboles torcidos en un páramo entre los que camina un niño solitario, no voy a contaros todas, no podría, a esas alturas, (y ahora recordándolo), estoy sobrecogida, tengo un nudo en el pecho. que no me permite digerir tanta emoción en tan corto espacio de tiempo. . .

Cuando se acaba la presentación, y se vuelven a encender las luces, los aplausos lo inundan todo . . . y entonces Sebastião vuelve al escenario, y se somete, amablemente, a una rueda de preguntas de los asistentes. A estas alturas yo ya estaba absolutamente rendida ante la figura del fotógrafo, del conferenciante y del hombre que sostiene a ambos, pero él todavía tenía más emociones que brindar , era el momento de rendirnos a su corazón y a la pasión con la que afronta su trabajo, a la generosidad con la que habla de sus colaboradores, a la extrema simpatía con la que nos contó que no oye muy bien, y cual era la causa, a como se ha adaptado por necesidad a los cambios de la fotografía analógica a la digital, de como han desarrollado un sistema para poder seguir teniendo sus negativos con los que trabajar y como divulgar estos avances. Es un hombre extremadamente generoso, con el turno de preguntas ya cerrado todavía se animó a responder a tres asistentes más. No voy a contar con detalle preguntas y respuestas, pero si voy a daros dos perlas de sabiduría, en forma de preguntas del público y respuestas de Sebastião:

Público: ¿Para cuando el color?
Sebastião: Ya trabajé en color en su momento, y lo dejé, no necesito volver a eso.  Mis escalas de grises tienen todos los colores que yo necesito para expresar lo que quiero expresar.

Público: ¿Qué consejo le daría a los jóvenes que quieren inicarse en la fotografía?
Sebastião: Que conozcan lo que quieren fotografiar, si quieren hacer fotografía social, como la que yo hago, que es la que conozco, que vuelvan a la Universidad y estudien Antropología, Sociología, Economía, que les permitirá tener la capacidad de análisis y de síntesis para encontrar sus propias historias . . .

Pues si, así es Sebastião Salgado, espero haber sabido transmitir porqué escribía anoche emocionada: "Asistir a su presentación ha sido una experiencia fantástica y agradablemente sorprendente, por inesperada"

sebastiao salgado: genesis-lelia wanick salgado-9783836542609Fue una experiencia inolvidable, como dije al principio, de las que dejan marca en el alma, y me alegro un montón de haberla vivido contigo, José Manuel, porque sé que nos llegó, y nos marcó a ambos por igual, la emoción contenida a duras penas, cuando terminamos de aplaudir, la sensación de que había pasado algo que nos había tocado el alma a ambos, y que nos lleve la vida por dónde nos lleve, siempre, recordaremos el día que, juntos, conocimos a Sebastião Salgado. Un placer, haberlo compartido contigo . . . 



lunes, 9 de diciembre de 2013

El otoño que se va . . .

¿Se lo llevará el viento?

Se acaba el Otoño. Un otoño especial, sin duda. Tardío dicen algunos, poco adecuado para las fotos, se quejan otros, poco lluvioso, dicen las estadísticas, cada uno tiene su propia opinión, a fin de cuentas "Cada uno cuenta la feria según le va". Y mi feria ha ido muy bien. 

Como en tantas cosas, tomé una decisión al respecto, allá por el mes de septiembre, decidí que este año iba a disfrutar de una estación que nunca me ha gustado, a pesar de haber nacido en ella. Las circunstancias, al menos al principio, eran muy propicias,  y aunque luego han cambiado, ya no era plan de echarse atrás . . . 

Sonidos de otoño: El viento meciendo las cambiantes hojas en los árboles, amenazando con tirarlas, y arrastrando las ya caídas por aceras y caminos. Los crujidos, nuestras pisadas, pájaros que se adaptan a sus mutantes moradas, todo se llena de sonidos, y el agua, en fuentes o riachuelos, acompañando el progreso de los cambios . . .  

Luz de otoño: Días que se acortan, atardeceres que se adelantan, horas de luz que se reducen, pero eso no resta nada al esplendor de un montón de atardeceres hermosos. Tengo muchos en mi haber de este otoño, algunos, en mi cámara, otros en el móvil, muchos en mis retinas y algunos muy especiales en mi alma . . .  

Colores de otoño: Lo he dejado para el final, precisamente porque los colores han sido los grandes protagonistas: amarillos, ocres, anaranjados, marrones, rojizos, de todo ha habido en un otoño muy fotográfico.
  
He participado y disfrutado de varias actividades destinadas a fotografiar el otoño, incluso organicé una, y han sido jornadas muy agradables en las que compartir: colores, fotos, bocadillos, paseos, charlas, risas, amistad, y luego cafés calientes (incluso con tarta) para recuperarnos del frío exterior. 

Un banco como éste, fue testigo de una tarde mágica de rayitos de sol otoñales, allá por el 29 de Septiembre
El balance no puede ser más positivo, ha sido un otoño muy enriquecedor, porque incluso los malos tragos, que también los ha habido, me han servido para reforzar lazos de amistad, para sentirme querida, reconfortada y apoyada.  Tengo muchas fotos, muchos recuerdos agradables, muchos sentimientos cálidos, muchas experiencias, mucha complicidad, mucha música en el corazón . . .

En fin, tod@s sabéis cuál ha sido vuestra contribución a que este balance sea tan positivo, gracias por la parte que os toca . . . ahhhhh y no os olvidéis que cuento con vosotros para el invierno (tampoco es mi estación favorita).

El Tiemblo 19/10/2013 y Aranjuez 02/11/2013

El Escorial  16/11/2013 / Madrid Río, un día cualquiera... 


sábado, 23 de noviembre de 2013

Mis esenciales. Parte I: La música

La música: amiga y compañera


La música forma parte de mi vida, una parte muy importante.


Mil cosas no serían iguales en mi vida, si la música no formara parte de ella. Mis recuerdos no serían los mismos, si no fuera por aquellas canciones que forman parte de mi banda sonora.

Hay canciones que te impulsan a hacer cosas, algunas son idóneas para trabajar entre pucheros, otras te empujan a caminar más deprisa cuesta arriba, las hay que te inspiran a la hora de crear, o que te activan cuando te vence el cansancio, o que te serenan cuando has tenido un día de nervios. 

Algunas tienen efectos mágicos, consiguen que tus pies se muevan solos, o tus hombros o tus caderas, o que tu corazón lata más deprisa. Te abrazan cuando te sientes sola, te acunan cuando tienes sueño, te acompañan en las esperas, (los "ya voy" los inventé yo, que me canto mientras espero a que descolguéis el teléfono, y a veces me pilláis . . .)


La música me acompaña en mi ocio y también en mi trabajo, en ocasiones me distrae, y en otras me ayuda a concentrarme. Me imprime ánimos cuando flojeo, y me serena cuando las emociones me pueden. Está a mi lado en las actividades cotidianas y también en las ocasiones especiales.

Muchos sabéis que de vez en cuando como con Barry, o que George no me falla nunca, que Rod se ganó mi corazón, aún más, allí en Tenerife, que me conmueve Caetano, que no me resisto a la sensualidad de Ney, al que adoro, que Miguel me canta al oído lo de Morena Mía,  que pokito a poko Chambao se hizo un hueco importante en mi vida, que Grover, Sade, Enya, y la música celta viven en mi habitación y no en el salón con el resto. . .
Me gustan muchas cosas, muchos estilos, escucho música en inglés, en castellano y por supuesto en brasileño. 

Para ilustrar esta entrada tan musical he dudado entre poner un video o una foto, y al final opte por ambas. La foto, soy yo escuchando música, y en esta ocasión soy fotógrafa y fotografiada.

La elección del vídeo, ha sido un poco más difícil, hay mucho donde elegir . . . 

Al final he optado por una canción que se ha convertido en casi un himno en los dos/tres últimos meses para mi. Es un tipo de canción que me arrastra más que otras. Éstas que empiezan pausadas, y crecen, se elevan, y tú creces y te elevas con ellas, luego, de pronto, se remansan, pero es sólo para coger impulso y volver a crecer y a elevarte hasta la siguiente cima. Así deberían ser las historias de amor, suaves, pausadas al principio, para después ir creciendo de manera incontrolable, cogiendo fuerza, ganando altura hasta que necesitas parar, para tomar aliento, y nuevamente dejarte arrastrar hacia la siguiente cumbre . . . 


En la música es fácil dejarse llevar, en las historias de amor no tanto.  Hay que ser valiente para amar, y arriesgar, y apostar, porque ciertamente puedes perder, pero es la única manera de ganar . . .


(Aclaración: El video es "Broken Strings" de James Morrison ft Nelly Furtado, por si vuestros dispositivos no os dejan verlo.)

Hoy 7 de Agosto de 2014, celebrando la vida, con Ravel y su fantástico bolero...

lunes, 21 de octubre de 2013

Micro relatos 3 - "Sueños húmedos"

Sueños húmedos



Habían atravesado la capa de nubes y un sol radiante bañaba todo el interior del avión, también del dormitorio de a bordo que, afortunadamente, estaba insonorizado . . .

Se encerraron dentro al subir al avión y a medida que descendía la temperatura exterior durante el ascenso, aumentaba la temperatura del dormitorio, mucho más de 4 grados . . . Su piel, su contacto, sus caricias, sus besos, sus manos sobre sus pechos turgentes, sobre su entrepierna húmeda . . .

¿Húmeda? Esa humedad la despertó, afortunadamente no estaba en un avión, porque por encima de su prominente  vientre pudo comprobar que acababa de romper aguas . . . 


Bueno, aquí llega la explicación al desconcierto que han causado mis últimas entradas, en el primer micro relato, alguien me anima a participar en un concurso de micro relatos, y yo me resisto, pero utilizo esa discusión para ilustrar el experimento. 

El segundo le destino a despedirme de mi amiga Ligia. 

Éste fue el tercero y definitivo que mandé al concurso, ciñéndome a los requisitos: menos de 100 palabras, y debiendo comenzar por: "Habían atravesado la capa de nubes y un sol radiante bañaba todo el interior del avión". Han publicado hoy el ganador y yo he recuperado la propiedad de mi relato, así puedo enseñároslo . . . me está gustando la experiencia, así que habrá más.

jueves, 17 de octubre de 2013

Mi primer medio siglo


Hoy cumplo 50 años


¡¡¡¡Tengo tantas cosas que celebrar!!!!!

Estaba pensando en escribir una entrada del blog contando:

Que cumplo 50 años, y que estoy encantada . . .

Que he empezado la celebración el día previo, comiendo pastelitos portugueses con mis compañeras de brasileiro . . .

Que hace 3 años que soy ex-fumadora . . .

Que tengo unos planes fantásticos para celebrar mi cumpleaños con amigas (e invitados de sábado) el fin de semana, y que estoy ansiosa por arrancar . . .

Pero luego pensé que mejor me iba a celebrarlo y os lo contaba a la vuelta, pero de pronto han dado las doce, y Nati ha colgado en mi muro un fantástico video confeccionado con un montón de fotos mías y toneladas de cariño de todas ellas, cuando he conseguido dejar de llorar (¡vaya semana que llevo!) he puesto un comentario agradecido que no consigue, ni por asomo, reflejar toda la emoción, el agradecimiento y el cariño que les profeso.

Esta semana lo he hablado con más de una persona, es un privilegio disfrutar de la amistad entre mujeres adultas y yo soy una persona muy afortunada por contar con ellas en mi vida. 

Hoy no hay foto, hay video, y espero que os guste tanto como a mi. Soy yo en estado puro, vista a través de los ojos de mis amigas, un placer y un privilegio, me siento emocionada y agradecida, y no voy a buscar el diccionario de sinónimos para ponerle más nombres a algo que por mucho que me esfuerce en describir, sólo será una aproximación a lo que mi corazón siente . . .

Gracias, a todas, os quiero,


lunes, 14 de octubre de 2013

Micro relatos 2 - "Despedida . . . sin cierre"

 Despedida . . . sin cierre



Nunca me ha gustado, siempre son momentos difíciles para mi. 

Nuestra vida debe continuar en el rincón del mundo que nos corresponde.

La misma vida que nos unió, es la que ahora nuevamente nos separa. 


No me gusta despedirme.

Sólo nos unen los finos hilos de seda que se trenzan entre las personas que se quieren y que se alejan porque la vida sigue. Llorar es siempre triste, pero hacerlo entre los brazos de una amiga mientras te dice que te quiere, es una sensación extraña, dulce y amarga a la vez . . .