lunes, 1 de agosto de 2016

Música para mis oídos

Música para mis oídos



Tarde de DOmingo, 
de REconciliación, 
de volver a disfrutar de MI, 
de los FAvores que la vida te ofrece. 
Tarde sin SOL, de luces tenues, 
LA vida discurriendo lenta y placentera, 
tarde SIn gafas, 
tarde de DOmingo


lunes, 25 de julio de 2016

Rotondas

. . . que no rotundas



Recuerdo cuando hace veintimuchos años empezaron a aparecer las rotondas en nuestras carreteras y en nuestras vidas, yo ya conducía por ese entonces y sigo haciéndolo.

Al principio, como todo lo novedoso, supusieron un desafío. Hubo discusiones encarnizadas entre detractores y defensores, sirvieron para poner a prueba el carácter de muchos de nosotros: indecisos, atrevidos, osados. Dejaban al descubierto aquellos rasgos de nuestro carácter que trasladamos al volante cuando conducimos y que a veces tanto sorprenden ¿quién no se ha desconcertado alguna vez con el carácter de algún conocido al volante? Algunos se transforman, pero la mayoría de nosotros trasladamos nuestra manera de entender y obrar en la vida a nuestra manera de conducir. 
Vamos que si yo os cuento que soy una tía super tranquila al volante, que voy muy despacio y que no me sacan de quicio los que van a su puta bola conduciendo no os lo creeríais . . . aún así . . . 

Bueno, los años han pasado y las rotondas se han incorporado a nuestra vida y cada día nos demuestran sus bondades, imaginaos lo que sería con el volumen de tráfico de la actualidad, 4 semáforos en cada rotonda. 

Podemos enumerar un montón de cosas para las que nos sirven las rotondas ademas de regular el tráfico en los cruces.


Decoran nuestros pueblos y ciudades, con mejor o peor fortuna.Nos dan la bienvenida a nuestros lugares de vacaciones. Nos hablan del carácter de la ciudad que las posee.



Muchas albergan plantas, fuentes, flores, espacios que sirven de refugio a pajarillos que viven, comen o se refrescan en ellas.




Pero para mi,  una de las cosas que más aportan las rotondas es la enseñanza de vida que suponen. Puedes entrar en una rotonda y no tener muy claro cual es tu ruta, pues bien, te das una vuelta completa, ves lo que existe y en la segunda eliges tu salida, incluso, si sigues dudando, te puedes dar una vuelta más. Aún así, cuando salgas, puedes comprobar que aquél no era tu camino, que tu decisión no fue la correcta, pues bien, continúas un poco más, sin hacer maniobras arriesgadas, sin jugarte el tipo, y en la siguiente rotonda, das la vuelta y regresas a tomar el camino cierto, sin culpas, sin reproches, sin crucificar a nadie, ni a ti mismo . . .


Y si eso no es una enseñanza de vida . . . que venga Dios y lo vea.


martes, 5 de julio de 2016

MUJERES sin foto

MUJERES 


Os contaba el otro día sobre mi Proyecto MUJERES, ese día hablábamos de mujeres a las que fotografiar, hoy os hablo de otras, aquellas con las que me cruzo pero por alguna causa no pueden ser objeto de mi cámara pero si de mis dedos . . .

Son un montón de mujeres anónimas con las que me he relacionado en los últimos días, en una campaña de trabajo muy diferente a mi trabajo habitual. En esta ocasión se trata de atender muchas personas diferentes para una labor de escasa duración por lo que con la mayor parte de las personas hablas menos de 1 minuto, sólo cuando la afluencia te lo permite puedes dedicar algo más, o en algunos casos concretos, por revestir alguna dificultad añadida. Así he hablado “un ratito” con invidentes, escayoladas, madres recientes, octogenarias, o simplemente gente muy despistada a la que le cuesta esto mucho…


Muchas de ellas vienen solas: viudas, solteras, o directamente mujeres al cargo de familias, que vienen en representación de sus hijos, maridos, yernos, o de quien haga falta. Otras vienen acompañadas por sus hijos, y otras a acompañarles a ellos, y muchas vienen con sus maridos, y ahí es donde me he tropezado con un escalón complicado de salvar en ocasiones, me cuesta mucho callarme cuando veo como tratan algunos maridos a sus mujeres. 

Esos maridos de 70 o más años que se acercan al mostrador con arrogancia, ellas se quedan medio paso por detrás pero dentro de mi ángulo de visión, lo que nos permite intercambiar miradas cómplices, cuando les aviso que llegando con 2 horas de antelación les tocará esperar 2 horas, y ellas me sonríen y me dicen con la mirada “¿Y crees que no se lo he dicho?”. O tienen su DNI preparado porque saben que la cita está a nombre de ellas, aunque sean ellos los que se empeñen en decir primero su propio nombre, el del "hombre", y arruguen el morro cuando comprueban que es ella la que figura en nuestra lista. ¿Y si hablamos de tecnología? “Enséñale a esta señorita el mensaje del móvil”, porque son ellas las que controlan los SMS, las fotos de los nietos, y el Skype para hablar con sus hijos que viven fuera . . .

Hay un buen puñado de mujeres de más de 70 años que tiran de su carro, del de su marido, del de su casa, de las citas médicas, de las tecnologías, de hijos y hasta de nietos que se traen con ellas a nuestras citas, y no son pocas las que tienen que aguantar que sus maridos las traten con poco respeto, que las manden callar sin ningún pudor, o que las digan en voz alta ¡Tú que sabrás!. Hay todavía mucho machismo arraigado en esta sociedad en la que nos toca vivir, y lo peor es que lo tenemos tan asumido que nos pasa desapercibido en gran parte de las ocasiones, y por eso escribo y por eso hago fotos, y por eso, en ocasiones, a pesar de que no deba, no puedo callarme y salto como un resorte, para acallar esas actitudes diciéndoles, alto y claro, está usted equivocado, lo correcto es lo que está diciendo su mujer, y ¡que a gusto me quedo!

Ahora cuando acabéis de leer, echad un vistazo a vuestro alrededor, físico o virtual y decidme que no conocéis a nadie así . . . Cuando consigamos responder "NO, no conozco a nadie", estaremos curados de ese machismo tan arraigado en nuestras vidas.

Ahhhh y mi foto favorita es esa que no tengo, porque en el trabajo no le puedo pedir a una SEÑORA que me deje hacerle una foto. Pero es ella, una mujer de 80 años, muy bien arregladita, sin excesos, de las que no les importa confesar su edad, porque se sienten seguras de quienes son. Vino sola, y afortunadamente en un momento en el que no tenía nadie detrás por lo que pudimos disfrutar de unos minutos de conversación en los que me contó que el fin de semana anterior estando con sus hijos, se presentó la ocasión de caminar un rato, y como ella no llevaba sus zapatillas deportivas con algo de cuña, se calzó unas que le prestó su nuera, que tiene el mismo número, e improvisó sus cuñas poniendo papel de periódico en los talones y así se hizo sus 7 kilómetros como la campeona que es.

Gracias, mujeres como tú, sois las que me inspiráis cada día para seguir luchando por aquello en lo que creo.


MUJERES
No sé de donde me saqué esta foto pero siempre me inspira. Gracias a su autor/a

jueves, 23 de junio de 2016

Micro relatos 8. Corazones que hablan

Extrasístole

Érase una vez un corazón noble y generoso que pasaba su tiempo ocupado entre hacer la vida agradable a unos, sentirse queridos a otros, proporcionar experiencias inolvidables a los de más allá . . . 

Vamos que siempre tenía un montón de trabajo, tanto que a veces se le amontonaban las tareas y de vez en cuando se le olvidaba algún latido por el camino . . . Cuando eso ocurría el corazón protestaba, y le mandaba un latido brutal a su dueño como diciendo "Eh, que yo también cuento" Y entonces el dueño tenía que parar, respirar y centrarse en buscar el difícil equilibrio entre cuidarse y hacer aquello que tanto a él como a su corazón tanto satisfacía: Hacer felices al resto

Para ti, con todo mi corazón


domingo, 19 de junio de 2016

Mis abuelos, sabiduría y herencia

"Es de bien nacidos, ser agradecidos"


Digo muchas veces que soy una privilegiada, por mil causas diferentes, en muchas ocasiones hay que reconocer que son consecuencia de un esfuerzo, pero otras veces simplemente son . . . 

Uno de esos privilegios que he tenido en mi vida, simplemente porque si, es haber tenido la fortuna de conocer a tres de mis cuatro abuelos, y atesorar tantos recuerdos de ellos. 

De mi abuelo Miguel, al que no conocí, conservo algún recuerdo material, y montones de referencias a través de mi madre, y de mi abuela Julia, de la que os contaré unos párrafos más adelante. Un hombre cabal y generoso, leído y siempre ayudando a otros a dar y recibir noticias de sus familias, en aquellos tiempos en los que no todos sabían leer y escribir. Un accidente de trabajo nos le arrebató pronto, muy pronto, aún así siempre ha formado parte de mi vida.

Mi abuelo paterno, Ramón murió siendo yo niña. Conservo varias cosas materiales de él: un par de libros (Sinuhé el egipcio en dos volúmenes), alguna foto, una tabaquera, algunos escritos de su puño y letra. También conservo varios recuerdos personales y otros que se mezclan con lo que has oído contar tantas veces, como que era el que me daba aceitunas de pequeña (me encantan) a escondidas de mi madre, que fue el que me enseñó a jugar al dominó, en fin y un montón de frases, muy de él, que me han llegado a través de otros, muchas de ellas refranes.  Aunque lo más significativo que tengo de mi abuelo, sin duda, es una impronta genética de escándalo, jajaja. A qué si os cuento que mi abuelo escribía, con su precisa y preciosa caligrafía su nombre en la cabecera del periódico cada día, que era hombre de oficina dado a hacer listas, y anotaciones de todo, y que tenía una caja llena de lapiceros de esos azules por un lado y rojos por otros, afilados siempre, que a mi "me quitaba el sentío", ¿a qué empezáis a entenderme mejor? Honra merece . . . 

De mi abuela Ángeles llevo el nombre. Fue la más longeva de todos, y por tanto tengo muchos recuerdos de ella, directos. No obstante, eramos dos mujeres muy diferentes que no terminábamos de encajar, fue la única bisabuela que conocieron mis hijos.

Me he dejado para el final a mi abuela materna, Julia. Con ella he vivido siempre, cuando yo nací vivíamos en su casa, luego nos mudamos y se vino a vivir con nosotros. Falleció siendo yo jovenzuela, pero no he dejado de vivir con ella nunca. Tengo su pañuelo del cuello, tengo sus fotos, tengo su voz cantando a mi hermano pequeño, tengo las jotas manchegas que cantaba mientras trabajaba incansable. Pero creo que mi otra gran herencia genética me viene de ella, tengo su genio, su coraje, sus ganas de luchar por tener una vida. Ella luchó siempre, por su vida y por sacar a sus hijas adelante, siendo viuda en el Madrid de la posguerra, habiendo trabajado en casas sirviendo desde los 6 años y siendo prácticamente analfabeta, mi abuela era una mujer lista y valiente como pocas. Yo la llevo muy dentro de mi alma y me encanta pensar cuando consigo algo por lo que he luchado que ella estará orgullosa de mi allá donde esté cuidándome, porque yo sé que me cuida, lo he sentido así siempre. (Si me disculpáis un momento, me seco las lágrimas y sigo  . . .)

Bueno, esta entrada del blog empezó siendo un homenaje a la sabiduría popular y a los refranes que han formado parte de nuestra educación desde pequeños, aunque se me haya ido un poco de las manos, pero no me pesa . . . 


Ayer fue un día hermoso, de homenajear a mis mayores que siempre me han dicho unos y otros que "es de bien nacidos, ser agradecidos". Esa fue la razón por la que madrugué para reunirme con la gente del grupo Natura, al que pertenezco hace un par de años. La cita era con el encinar de San Pedro, un enclave que adoro, y al que hemos ido varias veces con el grupo en pleno corazón de la Casa de Campo, os copio una descripción del lugar: 

"El Encinar de San Pedro es una finca de 80 hectáreas de acceso restringido dónde se desarrollan acciones concretas de regeneración y conservación del monte mediterráneo que permiten investigar sobre la fauna autóctona y la divulgación y la educación ambiental"

Pues bien, ayer doce personas nos pertrechamos de guantes, sacos gigantes de basura, buena voluntad y ganas de colaborar y nos plantamos en el encinar, en un par  de horas recogimos 5 bolsas enormes de todo tipo de restos abandonados en el encinar a lo largo de décadas, quedó mucho por hacer, pero cargar con los sacos a cuestas hasta una papelera del centro de Avifauna donde serán recogidas el lunes, fue lo más duro, lo pasamos bien, regresamos a comer al Centro de la Casa de Campo cansados y acalorados, dispuestos a aligerar el peso de nuestras mochilas compartiendo el almuerzo.



El peso de nuestras almas ya lo habíamos aligerado durante la mañana. El encinar nos ha regalado muchos buenos ratos y regalarle unas horas de nuestra vida es lo mínimo que podemos hacer por él, a fin de cuentas, mis abuelos tenían razón.





sábado, 28 de mayo de 2016

Realidad o ficción

Triste realidad


Hace unos días, junto a unos amigos, participé en el Maratón Fotográfico Nacional de FNAC. Este año el tema era un tanto impreciso "Realidad o Ficción" lo llamaron y sobre eso teníamos que hacer y presentar una foto. Esta fue la mía:


Tenía asumido que no iba a ser una foto ganadora, por lo que pensé desde el principio en dedicarle una entrada del blog en cuanto anunciaran los resultados del concurso, cosa que han hecho esta semana.

Lo que no pensaba era que iba a terminar escribiendo desde el dolor que me producen las últimas noticias sobre violaciones y el escarnio público de compartirlas en redes sociales, en esta ocasión ha sido en Brasil, pero todos sabemos que es el pan nuestro de cada día, en muchos lugares del mundo. No hace falta ni tirar de hemeroteca, India, Brasil, Siria, campamentos de refugiados, etc. 

Hay muchos lugares en el mundo donde la vida no es fácil para nadie, pero en los que ser mujer es una dificultad añadida, por no decir abiertamente, una putada. Que alguien se sienta con poder suficiente como para disponer de tu cuerpo, de tu dignidad, de tu vida, es horrible, y nos hace preguntarnos de donde coño han salido esas malas bestias, porque sí, han salido de un coño, uno como ese del que ahora abusan, hieren, y atormentan. 

Pero además de estos desalmados e indignos violadores (el que sea estupro es sólo la guinda del pastel), las víctimas tienen que someterse al juicio público cuando oyes comentarios del tipo: se lo habrá buscado, a saber donde estaba, eso les pasa por vestirse así, etc. Y eso, lo mismo lo dice un juez, que lo lees en prensa y por supuesto lo oyes en la calle en boca de hombres e incomprensiblemente en boca de mujeres también.

Así que es el momento de preguntarse hasta cuando las mujeres vamos a vivir maniatadas, esposadas, encadenadas por sociedades feudales donde aún se practica el derecho de pernada, donde somos botín de guerra, donde se viola, se mata, se somete y se aliena a mujeres que quieren tener una vida diferente de la que su entorno entiende como natural.

 Ya está bien de que nos anatemicen por sacar los pies del tiesto. Ya sé que yo, una mujer blanca, educada, libre, económicamente independiente y que vive en una sociedad occidental soy una privilegiada, la menos indicada para quejarme. Pero no, me puedo quejar y de hecho lo hago porque todavía hay mucho que arreglar en esta sociedad en la que vivo, y desde luego mucho más en otras, y porque puedo, quiero y tengo voz para gritar y para llorar por aquellas que lo tienen que hacer en silencio y a escondidas si no quieren que su vida empeore aún más. Es una obligación moral denunciar la barbarie. 

domingo, 1 de mayo de 2016

Proyecto MUJERES

Ser mujer, ser madre

En el día de la madre ha ocurrido. Así, de repente, he vuelto a ser madre. 

Tal día como hoy, sin embarazo, sin pudor, sin ardores y sin pies hinchados, con una fecundación anómala, no sé si por polinización, por contagio o por simpatía, porque era mi hora, o porque yendo a buscar una cosa, encontré otra, pero me da igual, me hace extremadamente feliz comunicaros que mi nueva criatura se llama:

MUJERES


¿Y qué es MUJERES? Pues es un proyecto, una meta, algo a lo que dirigir mis esfuerzos, una criatura a la que alimentar, a la que ayudar a crecer a la que acompañar mientras se desenvuelve, aportando lo mejor de mi, y ahora decidme que eso no es lo que hacemos con los hijos . . .

Bueno, como sabéis muchos, acabo de regresar de mis vacaciones en Portugal, si, esas a las que voy sola buscando la inmersión en la lengua, en la cultura y en la geografía del país, y buscando, buscando se encuentran cosas y así ha sido, a veces las que buscas y a veces otras. En ocasiones son evidentes, y en otras afloran tras un proceso, como ha sido en esta ocasión.

Hoy yo tenía otros planes, que cambié, buscando adaptarme a algo que al fin tampoco salió, pero aquí es donde viene la teoría del "Universo conspirador" que tantas cosas explica. Está claro que mi destino de hoy era quedarme en casa por la mañana y empezar a trabajar con mis fotos de Portugal, descargarlas, ordenarlas, borrar, procesar algunas, según me fuera apeteciendo. 




Así que dicho y hecho, he empezado por el final, por mi última parada, en Chaves y tras puentes, nubes y ríos, estaban ellas: Las cinco mujeres que salían de misa. Acumulan cerca de cuatro siglos de sabiduría entre las 5, cada una con su estilo y su manera de vestir y de caminar. 



Tomé varias fotos de ellas mientras caminaban y se paraban a comentar sus cosas . . . 

Aquí os las presento:




Entonces me acordé de otra mujer que había fotografiado por la mañana, mientras aguardaba en la puerta de una tienda . . .

Serena, estuvo un buen rato, también hice varias tomas. De negro riguroso, con sus pendientes de oro y sus botas de trabajar en terrenos embarrados, aunque ese día estuviera soleado en Ponte de Lima . . .






Y de otras dos más, que caminaban con los trastos de labrar a cuestas en Bom Jesús de Braga. 


Y de las dos jardineras que con esmero y dedicación arrancaban del cuidado jardín, entresacando las pequeñas flores secas en Guimarães (de ellas, infelizmente no tengo foto, pero si del resultado de su trabajo). 


Y entonces me acordé de Manuela, mi recepcionista del Hotel de Braga, el Dona Sofía, muy recomendable, que atendía la recepción en al menos tres idiomas, mientras se apañaba para retirar las tazas del desayuno y todo ello con la mejor de las sonrisas. 

Con esa sonrisa fresca y todo el cariño recibió a esta viajera cansada, y alterada tras las vicisitudes de un viaje que fue menos placentero de lo deseable. Pero con amabilidad y eficiencia me ayudó a instalarme y a empezar a disfrutar de una ciudad amable. Gracias Manuela, esto irá a mi comentario en la página de reservas en cuanto encuentre un momento. 

Tampoco tengo una foto de ella . . .

Y de repente todas las piezas, como si de un caleidoscopio se tratase han encajado y compuesto un hermoso mosaico. Todo el mundo habla a mi alrededor de tener un proyecto fotográfico, yo nunca he sentido la necesidad, hasta que ha aparecido delante de mis ojos. Eso es lo que quiero hacer, quiero fotografiar MUJERES,

No tiene porque ser street, no tiene porque ser Candid, no tiene porque ser retrato, ni encajar en ningún estilo al uso, o si, porque el hilo conductor es el tema, no la manera de abordarlo. 

Hay muchas mujeres importantes en mi vida, os he hablado de muchas de ellas en otras ocasiones, no tengo fotos de todas, si de algunas, es el momento de que empiecen a formar parte de mi galería, así que avisadas estáis . . . Vosotras y todas aquellas que sienta que encajan. A algunas les pediré permiso, a otras no, os espiaré mientras hacéis otras cosas intentado captar aquello que os hace únicas. 

Desde hoy sois todas parte de "MUJERES". 

Y a los espectadores ajenos, advertiros, no busquéis aquí mujeres de belleza efímera, vestidas como para bailar regaetón, de esas no habrá, seguro. Mis MUJERES tienen otra belleza diferente, labrada en su rostro a base de trabajo, de lágrimas y también de sonrisas, de emociones, en fin . . .

Pues eso, que hoy día de la Madre, acabo de alumbrar un nuevo hijo, o ¿debería decir hija?