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miércoles, 3 de mayo de 2017

De oruga a mariposa

Y justo cuando la oruga pensó que el mundo se . . .


acababa, justo entonces, empezó a darse cuenta que aquello no era un fin, sino un principio. 




Necesitaba encerrarse en su crisálida y allí en su propia soledad sanar sus heridas, mirar en su interior, crecer, adaptarse, prepararse para vivir su nueva vida . . . 


Y pasó el tiempo . . .


Y un buen día sintió que su crisálida ya no era un refugio sino una prisión. Que no era seguridad lo que le ofrecía, sino limitaciones. Necesitaba desplegar sus alas, salir, volar, mirar, sentir . . . 

Y entonces, decidió salir . . . 


Tenía todo un mundo a su disposición, daba igual que fuera un tiempo breve, era su tiempo, y no iba a esperar ni un segundo más . . . 





sábado, 6 de abril de 2013

Sobre creencias (foto by David Oliete)

Colaborar, compartir, crear, crecer . . . 


En contra de lo que muchos podáis pensar soy una persona de creencias muy arraigadas, pero mis creencias no son religiosas, ni esotéricas, ni metafísicas, sencillamente: 

CREO EN LAS PERSONAS

Es cierto que hay circunstancias y momentos que me lo ponen muy difícil , pero aún así no pierdo la fé. 

Creo en las personas, en el esfuerzo compartido, en los proyectos conjuntos, en la colaboración.

Creo que juntos, podemos crear cosas que solos no podríamos ni imaginar. 

Creo que trabajar con otros nos hace crecer. Que las mezclas culturales, raciales, o de cualquier otra índole nos enriquecen a todos. 

Lo tengo claro, pero hoy viendo unas fotos me he dado cuenta de que una de las representaciones más plásticas, y más hermosas de estas creencias, son los "castells"


Esta fantástica foto es de David Oliete, y si queréis disfrutar de otras muchas, igual de emocionantes y hermosas, podéis utilizar el siguiente enlace:



viernes, 8 de marzo de 2013

8 de Marzo



 
Merece la pena aclarar donde está hecha la fotografía. Es el Palacio Ducal de Pastrana (Guadalajara), lugar de reclusión de la Princesa de Éboli durante los últimos 12 años de su vida, que "vivió" (si a eso se le puede llamar vida) encerrada en una habitación, y durante una hora al día, la dejaban asomarse a ese balcón, por eso la plaza se llama "Plaza de la Hora". Y todo, por ganar una relevancia en la escena política del momento inapropiada para una mujer en su época, por destacar, por intentar "pintar algo".

Hemos cambiado, si, pero aún queda mucho...

Si queréis saber más del palacio:



Y si queréis refrescar más sobre mi manera de seguir siendo activa en ésta lucha... hay muchos caminos.... ¡buscad el vuestro!



jueves, 13 de septiembre de 2012

Las matemáticas y yo.... Parte I


"Quiero en mi vida personas que sumen y no que resten"



La idea es que cada día, cada semana, o cada mes, crezcamos un poco más, que seamos capaces de mejorar en nosotros, aquello que cada uno sabemos mejorable. Que acorralemos e intentemos minimizar, todo aquello que nos RESTE: miedos, timideces, angustias, perezas, soledades... y “dar más aire” (que dicen los fotógrafos) a las cosas que nos SUMAN: afectos, diversión, aficiones, amigos/as, amores, proyectos personales y/o profesionales... esas cosas que nos hacen sentir bien....


Para ello debemos intentar rodearnos de las personas adecuadas, aquellas que serán felices viéndonos crecer y ayudándonos en el camino, y que SUMARÁN sus esfuerzos a los nuestros, acompañándonos incluso, en alguna parte del trayecto, compartiendo con nosotros anhelos, proyectos, conversaciones al otro lado de una taza de café, o prestándonos un hombro cuando sea eso lo que necesitemos...

En cambio, debemos intentar alejarnos de aquellas personas que nos RESTAN, que disfrazando de afectos sus inseguridades, sus miedos, su cobardía, intentarán convencernos de las excelencias de vivir en el redil (más o menos confortable) en el que prefieren tenernos, limitándonos, intentando que prenda en nosotros su miedo, avivando la llama de las inseguridades, porque es su inseguridad, la que les hace creer que el que conozcamos más gente, más mundo, más cosas, nos apartará de ellos/as, y sólo pensando en ellos, nos restarán impulso...


Es cierto, que en nuestra vida, inevitablemente, habrá personas y situaciones  que  nos RESTEN: familia, amigos en malos momentos, obligaciones morales y/o éticas, y que habremos de asumir, normalmente por amor, pero procurando que sea temporal, no una situación definitiva, no se trata de dejar a la gente en la estacada, cuando esté en un mal momento y sólo nos supongan restar, porque incluso en esas ocasiones nos SUMARÁ, la grata sensación, de saber que estamos ayudando a alguien a quien queremos....


Gracias Nuria, por hacerme reflexionar sobre ésto, sabes que ésta frase surgió de horas de conversaciones contigo, y que sepas que "se puede... ", yo ya lo he hecho, que lo difícil es diagnosticar quienes son los que SUMAN y quienes los que RESTAN,  pero una vez que sabemos en que lado de la raya ponerlos.... está “chupao”, sólo tenemos que procurar no aburrirnos, que es cuando tenemos peligro....