lunes, 4 de mayo de 2015

. . . que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.

¿O quizás no?

Estaba feliz. Su sonrisa radiante era sólo una muestra externa. Lo realmente importante, era esa dicha cálida que bañaba su corazón, esa sensación emocionante y plácida a la vez, que acompañaba a la sangre en un recorrido mágico desde su corazón hasta la punta de sus dedos, esos dedos que ahora iban entrelazados con los suyos, presos en esa mano fornida que tantos de sus sueños ocupó . . .

Caminaban de la mano, por fin podía mostrarle todos aquellos lugares a lo que siempre soñó llevarle: 



El río, ese río cuyo discurrir lento permite que se refleje el vuelo de las múltiples aves que lo habitan.  




Ese jardín íntimo con sus paseos de árboles antiguos 
cuya sombra les resguardaba del tibio sol primaveral, mientras los mirlos pregonaban su amor.



El recóndito mirador desde el que contemplar como la tarde avanzaba sobre la ciudad.



La terraza tranquila en la que sentados, muy juntos, en un cómodo sofá, contemplaban el atardecer, mientras sus olvidadas bebidas se templaban. 

Sus manos, de nuevo entrelazadas, disfrutando de ese contacto tantas veces ansiado, sus ojos, esa mirada cálida y chispeante que lo inundaba todo . . .

No podía ser cierto, seguro que era un sueño, pero si era un sueño, no quería que se acabara nunca . . . La algarabía matinal de los pájaros que vivían bajo su ventana, precipitó su despertar.

¡Ohhhh! Había sido un sueño. Un maravilloso y dulce sueño, pero un sueño a fin de cuentas . . . 

Se desperezó mientras contemplaba las fotos que embellecían cada uno de sus despertares, estiró brazos y piernas y se giró hacia la ventana para contemplar la luz del nuevo día, y entonces vio sus ojos, esos ojos que vivían en sus más dulces sueños y que ahora la contemplaban con deleite desde la otra almohada de su cama . . .


Gracias por prestarme los ojos para mi relato, también.

jueves, 12 de marzo de 2015

Todo pasa . . . Incluso el amor. Vivir es volver a empezar

Lo contrario de vivir es no arriesgarse

Cada vez leo más artículos, revistas y libros en brasileño y cuando me tropiezo con un artículo como este en la revista Bula, me entran unas ganas enormes de compartirlo con vosotros/as. Traducirlo, lejos de ser una tarea, se convierte en un regalo, practico, os ofrezco algo que a mi me ha emocionado y reflexiono sobre aquello que releo varias veces en los dos idiomas hasta dar con una redacción que considere adecuada. Si lo disfrutáis la mitad que yo, me doy por recompensada . . . 

Un día la puerta de tu alma se cerró. La música dejó de sonar. Estabas mirando por la ventana mientras el amor te abandonaba. Puedes irte, le dijiste y juraste que nunca más sentirías ese dolor. Con los pedazos de tu corazón esparcidos por la casa, lo último que querrías es amar otra vez.

Juntar los trozos hasta fortalecerse de nuevo es un proceso que lleva tiempo, y la duración de ese proceso es algo muy personal, así como el tamaño del dolor que cada uno carga. Es como si aún vivieses, los órganos y sistemas de tu cuerpo funcionan, respiras, pero te falta algo. Falta vida en el robot que se encarga de juntar tus piezas.

Fue así, con mucho esfuerzo y angustia, que tropezaste con tus propios pies para volver a aprender a andar. Iluminaste tus pasos con un brillo mortecino. Pero nunca paraste, nunca desististe. No sabías lo que te ibas a encontrar más adelante, solamente sabías que era hacía allí a donde tenías que ir. No siempre encontrabas aquello que buscabas. Algunas veces, acabaste por encontrar quien nunca imaginarías hallar. Otras veces, perseguiste personas queridas que dormitaban en tus recuerdos. Por fin, hallaste tu imagen, la que se escondía detrás del espejo. 

Y ahora estás aquí, sintiéndote entero. ¡Volviste a brillar, a latir! Batiendo tus alas por el mundo nuevo que deseas conocer. No obstante, incluso en lo más álgido de tus nuevos descubrimientos e incluso a sabiendas de que cada día será mejor que el anterior, cada dos por tres, tienes miedo.


El miedo sopla por las rendijas de la puerta de tu cuarto por la noche, en tu silencio secreto. Pero no es aquel pavor de estar parado en el andén de la estación rumbo a un país desconocido. Ni el de sufrir un cólico renal o llevarte una bronca del jefe. Todo eso lo encaras. Todo se complica cuando no encuentras el sentido de las cosas al final de esos días largos e inciertos, cuando el cansancio penetra por los poros a punto de derretirte por dentro. Cuando caes en una rutina mecánica de levantarte, trabajar, protestar, pagar las cuentas y formar parte de la masa de ciudadanos conformistas en este mundo loco.

Este mundo que te obliga a ver como personas son decapitadas y quemadas vivas. El miedo a salir de casa y que te asalten en un atasco, y por eso, recelar de abrir la ventanilla del coche para darle unas monedas al mendigo que parece estar enfermo. La falta de vergüenza en la cara de los políticos que se burlan de nuestra inteligencia. El miedo de coger dengue (*). La espera ansiosa de la lluvia que llena ríos y sentimientos.

En medio de todo eso, es cuando te das cuenta que convertirte en un ser completo es un trabajo duro. Y por mucho que sepas que es un proceso lento e interminable, y que tu objetivo sea buscar la felicidad en cada jornada y no en tu destino, en esas horas en el silencio de tu cuarto, una noche acontece lo imprevisto.

En ese transcurrir de la vida, que continúa entre dolores y curas, reviviendo penas y alegrías, como en un día nublado, cuando menos te lo esperas, ella llega. Toca con los nudillos en la puerta de tus nostalgias, abre la puerta de la ausencia y te abraza fuertemente. Tú no la invitaste, pero aún así, la soledad viene y se queda una temporada.

Ser feliz estando solo, es fácil, lo difícil es estar triste en soledad. Especulando que el amor no es algo tan fácil de encontrar como se ve en las películas y en las novelas de amor, entonces te acuerdas de Rubem Alves "Tenemos una capacidad casi infinita de soportar el dolor, mientas que haya esperanza".

Es con ese presentimiento que el corazón herido, conjura al silencio, atraviesa la madrugada fría y amanece en la alegría. Y encuentra la esperanza, con sus ojos de niña, en equilibrio entre el infierno y el cielo jugando a la rayuela. Ella tira una piedra, y te invita a jugar, mientras esperáis juntas al amor, tu nuevo amor que pronto llegará.

Porque frío, miedo y tristeza, pasan. El dolor, también pasa. Hasta el amor que se fue pasa. Sólo no pasa la voluntad de amar de nuevo.

Entonces, la música vuelve y sueñas con Vinicius de Moraes: "la mayor soledad es la del ser que no ama". 



(Texto de Rebeca Bedone columnista en la Revista Bula)

(Traducción Marian Díaz)


(*) El dengue es una enfermedad infecciosa de las zonas tropicales que se transmite por la picadura de un mosquito.

domingo, 11 de enero de 2015

No dejes que el destino escoja por ti

Tú eres el motor de tu vida

Cristina Pacino, mi amiga y profesora de brasileño, colgó en mi muro de Facebook el vídeo que nos ocupa, al recordarla este hermoso cartel que había compartido yo unos días antes:



Efectivamente, cartel y vídeo están alimentados del mismo espíritu.
Ese que no admite gente derrotista que le echa la culpa al mundo de sus dificultades. 
Ese que es el que tienen las personas que las reconocen e intentan solucionarlas.
Hay varias cosas en el cartel que me son muy cercanas, de hecho, elogié especialmente el punto 6 porque es el tema principal de una entrada del blog que sigue en el horno: ¿Buscamos culpables o buscamos soluciones? Los puntos 8 y 9 se han tratado ya en otras entradas, a modo de ejemplo: "Quiero en mi vida personas que sumen y no que resten".

Pero el vídeo también ha traído palabras que resuenan en mis oídos hace tiempo, eso sí, ahora en portugués. Me ha resultado especialmente gracioso eso de no dejar que el destino escoja tu futuro por ti. Cuando mi hijo Alex cursaba Bachillerato le dije, en repetidas ocasiones, que tenía que esforzarse y sacar buenas notas, tanto en los dos cursos, como luego en la Selectividad, si quería estudiar lo que él eligiera o tendría que conformarse con lo que le dejaran estudiar sus notas, le gustase o no. 

Es el esfuerzo que realizamos en cada tarea el que nos conduce a acercarnos a nuestras metas. Esforzarnos no nos garantiza nada, pero si nos permitirá, que cuando nos enfrentemos al espejo en nuestro futuro, veamos una imagen serena, una cara surcada de arrugas que atestigüen nuestro paso por la vida, y sintamos que todas y cada una representan una conquista grande o pequeña, y las producidas por las derrotas, que alguna inevitablemente habrá, sean la excepción que confirme la regla.



(Si no funciona el video en vuestro teléfono podéis verlo en youtube, poniéndo Deivison Pedroza 2014, es el segundo de la lista, un anciano en la carátula)

"¿Ya pensaste que te vas a decir a ti mismo cuando te encuentres en el futuro?
¿Te gustará ver el resultado de la vida que planeaste? ¿Te hará feliz lo que hayas conquistado? 
La vida está hecha de elecciones y ellas pueden determinar como va a ser tu mañana.
Por eso, es tan importante pensar en todo lo que haces.
Un camino equivocado puede llevarte a un destino oscuro. Y muchas veces, sin retorno.
Y en esa andadura cada elección es importante. 
Es necesario saber escoger la profesión correcta, los amigos adecuados. 
Es preciso saber elegir quienes serán tus maestros, tus mentores, y por supuesto con quien vas a compatir toda la vida. 
¿Has trazado ya alguna vez tus objetivos, tus metas, tus sueños?
Debes estar preparado para el encuentro final contigo mismo.
Debes estar listo para mirarte en el espejo y decir: gané.
En caso contrario, tendrás que conformarte con el futuro que el destino escoja para ti.
No te dejes llevar por la suerte o por la intuición de que te saldrá bien. Haz que salga bien.
No dejes que tus elecciones pongan puntos, donde tan sólo debería haber comas.
Nadie puede obtener mayor beneficio de ti que tu mismo. 
Y tú eres el gran jefe de tu vida, de tu futuro.
Por tanto, eres quien sabe cuando debes mejorar o hacer una actualización de tu software.
Abandona el conformismo, la pereza, la mala voluntad, los errores.
Reconoce tu valor, elógiate, critícate.
Haz eso o alguien lo hará por ti.
Tu imagen de mañana vendrá dada por lo que hiciste ayer.
Y recuerda. Cada arruga creada a lo largo de tu vida, puede significar una conquista o una derrota.
Pero eso, sólo lo puedes escoger tú."

Deivison Pedroza




"Já pensou o que você vai dizer pra você mesmo quando chegar no futuro?

Será que vai gostar do resultado da vida que planejou? Será que vai ficar feliz com o que conquistou?
A vida é feita de escolhas e elas podem determinar como vai ser o seu amanhã.
Por isso, é tão importante pensar em tudo que faz.
Um caminho errado pode levar você a um destino obscuro. E, muitas vezes, sem volta.
E nessa caminhada cada escolha importa. É preciso saber escolher a profissão certa, os amigos certos, é preciso saber escolher quem serão os seus mestres, os seus mentores e, claro, quem vai dividir a vida com você o tempo todo.
Alguma vez você já traçou os seus objetivos, as suas metas, os seus sonhos?
Esteja preparado para o acerto final com você mesmo.
Esteja pronto para se olhar no espelho e dizer: eu venci.
Caso contrário, terá que se contentar com o futuro que o destino escolheu pra você.
Não se deixe levar pela sorte ou pela simples intuição do que pode dar certo. Faça dar certo.
Não deixe que as suas escolhas coloquem pontos onde deveríam ter apenas vírgulas.
Ninguém pode cobrar mais de você do que você mesmo.
É você o grande chefe da sua vida, do seu futuro.
Portanto, é quem sabe quando deve melhorar ou fazer um up grade.
Se demita da mesmice, da preguiça, da má vontade, dos erros.
Se valorize, se elogie, se critique.
Faça isso ou alguém irá fazer por você.
A sua imagem amanhã é o que você fez ontem.
E lembre-se. Cada ruga criada ao longo da sua vida pode significar uma conquista ou uma derrota.
Mas isso, só você pode escolher."
Deivison Pedroza

martes, 6 de enero de 2015

¿Qué me han traído los Reyes?

La sal de la tierra 



Había renunciado a ver "La sal de la tierra", que se estrenó el 31 de octubre. Mi viaje y sus preparativos me habían mantenido ocupada los días en que las personas de mi entorno fueron a verla, y pensé que había perdido mi oportunidad. A fin de cuentas es un documental en francés sobre un fotógrafo brasileño, muy alejado de los filmes que triunfan en nuestras carteleras en estas fechas navideñas.

Pero hoy tocaba cine, y en el centro, y casi sin esperanza se me ocurrió mirar si seguía en cartel en alguna sala, y ahí estaba aguardándome mi regalo de Reyes en los cines Renoir, y gracias a la generosidad de Andrés, que se ha dejado, he podido desempaquetar mi regalo de Reyes. (Dice Andrés, que tenía que haber puesto " el guapetón de Andrés ", queda puesto).

Sebastião Salgado, mucho más que un fotógrafo. Así llamé a la entrada del blog que escribí henchida de emoción tras asistir a la presentación de su exposición en Caixa Forum el pasado 17 de enero. 


Y hoy casi un año después, me sumerjo en la oscuridad de la sala dispuesta a dejarme arrastrar a ese mundo coloreado en blanco y negro que es la fotografía de Salgado y nada más empezar la película, el director, Wim Wenders, empieza a hablar de como se aproximó a la obra de Salgado y luego a él para descubrir a alguien que es mucho más que un fotógrafo  ¿Será que Wim Wenders lee mi blog? No creo, pero, ahí lo dejo . . . (es broma)

Nuevamente emocionada, vuelvo a escribir sobre él, debe ser el efecto que causan sobre mi sus incursiones repentinas en mi vida. Su actitud serena, sus cejas pobladas, su mirada reflexiva, son el perfecto envoltorio de un corazón emocionado y valiente que vibra cuando nos desgrana el compromiso con su trabajo, con su vida, con su hacienda, con las vidas de aquellos que inmortaliza en sus fotografías. 

Sus primeros años, el paso por la Universidad, la irrupción de Lélia en su vida, su compromiso político y social, el exilio, sus primeras y tímidas aproximaciones a la fotografía, y el gran salto al vacío que supone dejar su trabajo para dedicarse de forma exclusiva a la fotografía. La precariedad de aquellos primeros pasos, en fin, cosas que también contó en la presentación. 

Pero la película cuenta con otros ingredientes, conocemos a su padre, que cuenta a su nieto con voz cascada, como era la hacienda de su juventud. Conocemos a un Sebastião joven, fotos de su boda, fotos con sus hijos, primero Juliano y después Rodrigo, un niño especial que les hace diseñar un nuevo sistema de comunicación familiar. Todo ello mientras nos van contando episodios, mostrando trabajos, y mucho del making of de las fotos. Las de las morsas, mientras ruedan cual osos polares, por las pedregosas costas son sencillamente fantásticas: paciencia, atrevimiento, emoción, y mucha maña para integrarse sin provocar la huida. 

La pasión de este hombre es arrolladora cuando describe como integrarse en tribus, manadas, entornos, o como sentirse parte de la naturaleza que fotografía, al contemplar una longeva y anciana tortuga en las Islas Galápagos o la pata de una iguana, tan semejante a la mano de un guerrero medieval.





Y por fin el proyecto Terra, los miles de árboles repoblados, los metros de invernaderos en los que plantar miles de semillas que se convertirán en futuros árboles y que en 50 años poblaran no sólo su hacienda sino el valle del río Doce al que pertenece. Una delicia es verle fotografiando los plantones bajo un enorme paraguas en un invernadero en permanente humedad, y todo eso ambientado con el sonido de los pájaros que nuevamente habitan allí . . .


Ver que la mata atlántica se puede repoblar, y que en 12 años puedes modificar tu entorno de esta manera,  nos hace saber que los sueños son posibles. Y que una vez hubo un hombre que soñó que con la máquina de fotos de su mujer podía hacer algo más que un estupendo retrato de ella, y vaya si lo hizo, enamorar al mundo con sus imágenes, enseñarnos a contemplar la vida con otros ojos y contagiarnos esa pasión por la vida, que es lo que mejor sabe transmitir Sebastião Salgado.

Y para cerrar la última sorpresa, me levanté a por el maravilloso libro que me regaló mi amiga Nati en mi cumple, y que confieso avergonzada que aún no he leído, (de mañana no pasa) para buscar un par de fotos del mismo, y leo en la guarda " . . . junto a su compañera de vida, Lélia" y vuelvo nuevamente a releer mis palabras en la citada entrada del blog de enero, y digo ¿será que los de la Editorial BlowUp también leen mi blog? ;) 

Sólo le voy a poner una mini-pega a la película, ya sé que está producida en Francia, ya sé que Sebastião tiene un francés y un inglés inmejorables, pero a mi, me hubiera gustado escucharle más en brasileiro, fiquei com vontade de mais . . .

viernes, 26 de diciembre de 2014

Esto no es una clase. Parte 2

ESTO NO ES UNA CLASE (II)

¿Ya has leído  ESTO NO ES UNA CLASE (I)  ?

  • 6º Flash. Siempre pensamos en flash y nos vienen a la cabeza las fotos pálidas,  los ojos rojos, o los fondos oscuros, así es. El flash cuenta con una serie de limitaciones que tenemos que conocer para saber obtener los beneficios que puede dar a nuestras fotos, e intentar minimizar sus inconvenientes.


















El flash, tiene un alcance determinado, (variable en función de su potencia) y a mayor distancia, menor efectividad. Demasiado cerca sobre el rostro de las personas hará que queden pálidas, demasiado lejos no será efectivo, por eso habremos de elegir correctamente la distancia tanto del objeto/sujeto fotografiado como la del fondo sobre el que este ha de destacar. 
En el ejemplo uso del llamado "flash de relleno" que nos permite iluminar la parte cercana y oscura de la estrecha callejuela con su farol, sin afectar al fondo (lejano) que tiene luz suficiente (sin quemarlo).
Una advertencia más, ¡ojo! con las comidas y los flashes. A veces desvirtúan el color y no hay nada menos apetecible que un pescado verdoso 


  • 7º La función macro. Esa florecita verde que tienen casi todas las cámaras. Todas las cámaras están preparadas para disparar a una distancia mínima de los objetos, por eso a veces nos acercamos mucho a una flor o a un bichejo y nuestra cámara “no funciona”, no enfoca, y por tanto no hace la foto, o la saca muy desenfocada. Probad a poner la función macro (de acuerdo con el manual de vuestras cámaras) e intentadlo de nuevo ¡SORPRESA! Ahora si. No os olvidéis de quitarlo cuando volváis a fotografiar a distancia, sólo es para hacer macrofotografía en distancias cortas...



Hay que tener en cuenta que cuando disparas a objetos muy cercanos (con o sin macro) reduces mucho la llamada "profundidad de campo" por lo que es normal que los fondos salgan desenfocados.
Y una cosa más, se pueden hacer este tipo de fotografías con tu smartphone, eso sí, antes de tomarte la caipirinha, mejor, luego puede que salgan desenfocadas, pero no le eches la culpa a la cámara . . .
(La flor morada y la caipirinha son fotos de dos smartphones diferentes, las demás con reflex).








  • 8º El zoom, ayuda mucho cuando no te puedes acercar a las cosas, pero hay que tener en cuenta que no todos los zoom son del mismo tipo y por tanto no funcionan igual, los hay ópticos y digitales. Los ópticos, con lentes, nos acercan el objeto, (como los prismáticos), pero los digitales nos acercan la imagen, sin aumentar el número de píxeles calculados (cuadritos por centímetro) igual que lo haríamos en casa luego con el ordenador. Las fotos hechas con mucho zoom con los smartphones, tienen muy poca calidad, porque pierden mucha definición.

En condiciones de iluminación pobres y usando zoom es donde más notaremos las deficiencias de nuestros smartphones (foto de la izquierda) frente a una cámara reflex (foto de la derecha). Pero no por eso los odiéis, también son capaces de permitiros compartir con los amigos, en tiempo real, un estupendo atardecer desde el otro lado del mundo, o lo algodonoso de las nubes desde el coche en movimiento y a través del cristal.



  • 9º Programas de edición para PC y apps para smartphones. Sin miedo. Cuando lleguéis a casa con vuestras fotos, (tan pronto como sea posible) las descargáis y observáis. Si no ha pasado mucho tiempo, recordaréis que variasteis de una a otra, y así sabréis que es lo que más os gusta. Hay multitud de programas de edición de fotografías, la cámara que tenéis seguro que traía alguno sencillito que ni siquiera habéis instalado, o la impresora de casa, o el scaner. Instaladlos y probad, familiariarizarse con cosas como: brillo, contraste, saturación, balance de colores, etc, facilitará los retoques.  La gama de colores que nuestros ojos están preparados para distinguir es mucho más amplia que la de nuestras fotos, podéis toquetear hasta que obtengáis un resultado chulo, guardad siempre la foto original y tantas copias como experimentos hagáis, para ver las diferencias. Hay muchos programas gratuitos que os podéis descargar: Picasa, PhotoScape, etc. Y luego ya los de profesionales tipo: Photoshop, Lightroom, etc.




Hasta el mejor maestro echa un borrón, y una foto torcida es algo que nos puede pasar a todos, pero NO se puede dejar torcida, el horizonte nunca, (corremos el riesgo de que no haya mar la próxima vez, si se nos cae todo por un lado . . .) 

Resaltar tonalidades o brillos, dará ese aspecto estupendo a nuestra foto, mucho más parecido a lo que nuestros ojos vieron.




  • 10º Las mejores fotos, son las que transmiten, sean emociones, sentimientos, o realidades diferentes, si además son técnicamente buenas, mejor que mejor, pero lo importante es capturar el momento, y como decía un fotógrafo ilustre “Fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje” Henry Cartier Bresson. Y en palabras del célebre fotógrafo brasileño Sebastião Salgado (*): “Hay que saber algo de la persona que uno fotografía para construir algo, porque es muy complicado recibir algo en las fotos, si uno acaba de llegar”. Así que practicad, con vuestros seres queridos, mascotas, amigos, la hermosa planta de vuestro salón, veréis como la luz de la mañana nos devuelve una fotografía distinta que la de por la tarde. Si conocéis los sujetos a fotografiar vuestras fotos serán más íntimas y mejores. Las mejores fotos, para muchos, no son aquellas técnicamente perfectas sino las que transmiten emociones, sentimientos o los causan en los que las miran. ¡Animaos y practicad! 




Otros ángulos, un poco de paciencia, espacios lúdicos, etc. 
Fotografiar emociones, es emocionante. 
El mundo, a través del visor de nuestra cámara, una experiencia.


Y ahora, coged las cámaras y vámonos a practicar (**). . . 


(*) Más sobre Sebastião Salgado en otra entrada del blog:

(**) Estas dos entradas, forman el guión de la charla que preparé para las personas del Grupo Natura, al que tengo el inmenso placer de pertenecer. La única intención de la charla era compartir mi amor por la fotografía con un grupo de amig@s que a veces se quedan en eso de "a mi es que no se me da bien", por faltarles un empujoncito y animarse a probar, a captar "sus momentos", que es para lo que sirve la fotografía para muchas personas. Por eso, el mejor regalo fue escuchar: "Me voy con ganas de probar y hacer fotos" Objetivo superado. 
Ha sido una experiencia muy gratificante en lo personal, y sólo por eso me he animado a ponerlo en el blog, porque me daba pena dejar esta arenga fotográfica durmiendo en una carpeta de mi ordenador, sin compartirla con otras personas a las que creo les puede venir bien, y que no estuvieron en la charla del otro día. Ya sabéis que mi blog es público, así que entrad, comentad, compartirlo, a vuestra disposición, como siempre.  

Esto no es una clase. Parte 1

ESTO NO ES UNA CLASE (I)


Esto que vamos a hacer no es una clase, yo no tengo formación suficiente para impartir cursos de fotografía ni muchísimo menos.

La idea es haceros reflexionar sobre cosas que ya sabéis, pero que no siempre aplicamos en nuestras fotografías. De hecho cuando vemos fotos de otras personas, nos producen sensaciones, y decimos ¡que chulas! Hemos hecho las fotos en el mismo sitio y en el mismo momento, y no se parecen nada... ¿Cómo puede ser?

Pues bien, cuando eso ocurre es porque, probablemente, la otra persona ha tenido en cuenta una serie de cosas que nosotros hemos pasado por alto, y eso es lo que vamos a comentar brevemente, para intentar aplicarlo después en nuestras fotos. Ahora que estamos en la era digital podemos probar, probar y probar, con borrar lo que no nos guste, listo.

  • 1º Hay personas que tienen lo que se suele llamar “ojo fotográfico”, miran el mundo de forma espontánea como si lo hicieran a través de un visor. La buena noticia es que todos tenemos un poco, y se puede entrenar y mejorar con la práctica. La fotografía digital es nuestro mejor aliado, podemos hacer la misma foto varias veces variando el como, y luego observar en casa que nos gusta más.

¿La dalia destacando sobre su fondo verde? Un escenario estupendo para escribir una felicitación, para alguien a quien le gusten las flores.






¿Una dalia y su intenso color como absoluto protagonista, destacando sobre un fondo verde?





¿O una toma que nos permita admirar lo leves que son sus pétalos y como descansan unos sobre otros sin presión?




  • 2º Tenemos que tener claro que es lo que queremos fotografiar: si un entorno estupendo por el que andamos paseando (Parque de Polvoranca), una edificación curiosa que llama nuestra atención, o a unos amigos que reflejan fielmente el buen rollo existente en el grupo? Pensemos ¿lo importante es el escenario o los actores? En función de lo que respondamos cada vez haremos diferentes fotografías.





  


Otro ejemplo más:
      
¿Un estupendo entorno para navegar?



¿Un estilizado velero con el que deslizarse sobre las olas? O ¿Un aguerrido lobo de mar con el que surcar los océanos?


  • 3º Distinguir enfocar de encuadrar. Casi todas nuestras cámaras disparan “como en dos pasos”, el primero es el enfoque y el segundo es el disparo en si. Hay que tener claro que NO tenemos porque mantener la cámara en la misma posición en ambos momentos, primero enfocamos,  después encuadramos y disparamos, ese es el proceso natural de la fotografía. Esto es lo que nos permite no poner el objeto/persona fotografiado, en medio de la foto, o hacerla con condiciones de luz diferentes entre unas zonas y otras.




En el avión de vuelta venía pensando que contaros y en posibles ejemplos, muchas horas de vuelo dan para hacer experimentos, hasta con el móvil. Si enfoco la ventanilla, queda un cielo perfecto, y yo en la oscuridad, si me enfoco a mi misma yo quedo bien, pero el cielo sale quemado, hay que elegir y sacar del encuadre aquello que traicione tu foto, en mi caso la ventanilla . . .



En este otro ejemplo, he enfocado el objeto distante, el ave (fragata) por eso queda nítida y en cambio las hojas del árbol, más cercanas, quedan desenfocadas.





  • 4º Conocer algo de las llamadas “Reglas de composición”, que fueron inventadas para la pintura, por lo que podemos apreciarlas en muchos cuadros famosos, pero que también se aplican en fotografía. Dos de las más importantes y fáciles de aplicar son “la regla de los tercios” y “la regla de la mirada”. También puede que oigamos hablar, cuando se trata de composición de “dar aire a las fotos”. Una vez que conozcamos cuantas reglas de composición queramos, estaremos en disposición de aplicarlas o no, el fotógrafo decide lo que quiere hacer con su foto, respetando o saltándose las reglas de formar intrépida.



 Si dividimos la imagen en tercios horizontales y verticales, el objeto/sujeto fotografiado ha de coincidir con las lineas. En ambos casos el velero está encuadrado en las intersecciones. 


Si fuera un objeto puntual, debería estar ubicado en cualquiera de los cuatro puntos de intersección.
Además, cielo, montaña y mar, ocupan aproximadamente un tercio de la división horizontal. 




La regla de la mirada nos dice que hemos de dejar el espacio libre de la fotografía hacia el punto al que se dirige la mirada del sujeto, o del objeto, que también tienen dirección. 
Un hombre que mira al mar, en una playa, puede tener por delante estrechos límites, o todo un mundo que contemplar. 
Hay que dar espacios a las miradas, tanto como alas a la imaginación . . .




¿Espacio para volar? ¿Trayectoria para nuestras flechas? Darle aire a nuestras fotografías implica dotarlas de un sentido casi metafísico, la primera sirena ya ha llegado a su destino, sólo la queda sentarse y esperar; la segunda, tiene todo un mundo por delante que descubrir, y hacia él se dirige, mientras los vientos la empujen . . . hablaran de comienzos o de finales . . .




¡Ah! Y si oís hablar de "punto de fuga" es aquel al que se dirigen nuestros ojos, donde nos lleva la vista, cuando contemplamos una foto:
Las sucesiones de objetos, barandillas, escaleras, etc. siempre van a contribuir a acrecentar esa sensación.


  • 5º La luz. Nuestra cámara, del tipo que sea, funciona porque un haz de luz, más o menos grande, más o menos potente, y más o menos intenso impresiona un sensor que captura la imagen. Eso quiere decir que sin luz, no tenemos nada que hacer, pero hay multitud de herramientas para poder jugar con la luz de la que dispongamos y obtener nuestra foto en condiciones difíciles, ya sea por exceso o por defecto. Conceptos como “apertura de diafragma”, ”velocidad de obturación” e “ISO” son imprescindibles si manejamos una reflex. Pero si llevamos una compacta o la cámara de nuestro smartphone, tendremos que jugar con otros parámetros: ¿dónde me conviene enfocar?,  flash, modos de la cámara, etc. 

Una foto "sencillita", como esta, exigirá que hagamos gala de todos nuestros recursos, salvo que queramos un contraluz donde sólo veríamos siluetas oscuras recortadas sobre un fondo iluminado. Pero si queremos mostrar el entorno, tanto del interior del barco, como del exterior, y además tenemos sujetos en diferentes condiciones de iluminación, habremos de elegir muy bien donde medir y como enfocar, para obtener unas "condiciones promedio" de luz que satisfagan todas nuestras exigencias.




viernes, 21 de noviembre de 2014

Micro relatos 6 - Con tu blanca calidez

Con tu blanca calidez


Te añoraba . . . 

Has vuelto a mi casa, has vuelto a mi vida, 
Llegas limpio, llegas fresco,
Tu aroma no es el mío, lo perdiste en tu ausencia . . .

Envolverme en tus abrazos, sentir tu calor, 
Esa sensación lánguida de entrar en contacto contigo,
Poco a poco, abandonarme mientras te deslizas sobre mi piel, 
Mi suave camisón y tu terso envoltorio intentan evitar que nos rocemos . . .

Nuestra atracción es poderosa, mi corazón se acelera, caminamos hacia lo inevitable,
Me preparo, tomo aire y me sumerjo en tus ondas mientras depositas levemente tu peso sobre mi . . . mmmmm . . .

Bienvenido a mi invierno,  mi querido edredón de plumas !!!